El silencio que imperó por varias horas se rompe al sonido del timbre de salida. Las risas de los adolescentes se escuchan en todo el plantel. Y de pronto, de uno de los salones sale una embestida de alumnos ansiosos por iniciar el fin de semana.
La cordialidad entre alumnos, maestros y padres de familia gobiernan en la escuela Secundaria Técnica Número 64 (EST 64), en donde durante la primera semana se clases todo es color de rosa para los estudiantes y las pláticas para ponerse “al corriente” por el periodo de vacaciones aún no terminan.
Mientras los de primer grado son acompañados por sus padres, los de tercero se sientan bajo un árbol o caminan en grupos hasta la parada del autobús para prolongar la conversación. Es el caso de una futura maestra, doctora, veterinaria y política, todas ellas con la idea de que es en las aulas donde forja su futuro profesional.
Terminó la primera semana de clases. Ningún maestro faltó, asegura Erika, la futura doctora veterinaria que se siente orgullosa de aprovechar su etapa escolar dentro de su plantel. “Me siento bien de aprovechar las clases, nos sirve para el futuro”, agrega.
Entre una risa tímida, Norma dice que quiere ser maestra, “una que luche por lo que es bueno”. Con la explicación de parte de sus familiares que ejercen la docencia , la jovencita defiende la protesta magisterial actual.
“Me motiva ser maestra dando buenos ejemplos a los alumnos”, agrega la estudiante de tercero de secundaria, quien desde la inocencia de su edad confía en que los maestros regresarán pronto a las aulas.
Felices del reencuentro con amigos, las adolescentes apuntan que los maestros los recibieron con ánimo y con ganas de trabajar, como se ha realizado desde hace varios años, pese a la inconformidad de la Sección 22 por no unirse a las protestas al 100 por ciento, como lo hacen decenas de planteles más.
“La solución está en los padres”
Presurosa acude Feliza por su hija. La niña de primer año de secundaria es la tercera hija de la mujer originaria de Etla, y la tercera que acude a la escuela Secundaria Técnica número 64.
“Ésta escuela sí trabaja”, sostiene la madre, segura por la experiencia con sus dos hijas mayores.
Mientras la menor aprovecha para despedirse de sus nuevos amigos, la madre llama a los padres de familia a ver por la educación de sus hijos y buscar escuelas en las que sí haya clases.
“Si los maestros [de la Sección 22] no quieren dar clases, que los liquiden, hay otros como los de la [Sección] 59 que sí quieren”, expresa.
Molesta por la falta de clases en cientos de escuelas, la tutora apunta: “ La solución está en los padres, ya no en el gobierno, porque no tienen los pantalones bien puestos”.
Respeto al desempeño de las autoridades federales y estatales, la oaxaqueña dice que es una vergüenza. “Debería actuar y aplicar la ley, que se les descuente y no sea pura amenaza”, cloncluye la madre, quien a toda prisa sigue el paso con su hija.
En tanto, el ambiente escolar alrededor de este plantel, cercano a la calzada Francisco I.Madrero, vuelve a revivir luego de varias semanas de vacaciones.
