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"¡Y de todas maneras nos friegan!"...paga población el paro comercial

Foto(s): Cortesía
Redacción

Oaxaca.- “¡Ya no sabemos a dónde vamos a parar! ¡Nos friegan los maestros y ahora hasta los transportistas!” La capital oaxaqueña amaneció ayer con más irritación que solidaridad con el paro comercial de 24 horas promovido por la iniciativa privada. El motivo, la falta de transporte urbano, lo que impidió las labores de la mayor parte de quienes llegaron de comunidades alejadas de la ciudad.


Un caso es el de doña Enedina y su pequeña. Desde las nueve de la mañana llegó a inmediaciones de la Central de Abasto, proveniente de Santa María Peñoles, para tomar un urbano que la llevara al Panteón Jardín. Apenas entiende el español y con dificultad también se expresa:


“¿No sabe si hay carro? Quiero ir a Panteón Jardín a ver marido. ¿Cómo le hago?” Se le explica de la problemática en la capital. Busca un taxi de sitio; pregunta precios… no tiene dinero. “¿No me puede llevar allá panteón? Allá paga mi marido”… Nadie le hace caso; los taxistas no son solidarios.


Historias como esas, por cientos en la Periferia, en las colonias populares y asentamientos de media clase.



 


Taxistas avorazados


Los cerca de mil autobuses del transporte de pasajeros de la capital se sumaron ayer al paro de actividades promovido por cámaras empresariales y organismos de comerciantes.


Pero en su solidaridad patronal olvidaron a la gente de los pueblos, que hasta la mañana de ayer no sabía de la falta de transporte público, excepto los taxis colectivos y los camiones suburbanos.


La mayoría de las paradas de autobuses se encontraban saturadas, principalmente en la avenida Central, entre el Mercado de Abasto y la terminal de segunda clase, así como el Periférico, la calzada Madero y el bulevar José Vasconcelos, entre otros sitios.


Los taxis colectivos, saturados, hacían viajes con hasta cinco pasajeros más el chofer, pese a la prohibición de la Secretaría de Vialidad y Transporte; los taxis de sitio en la ciudad, también saturados y cargando con varios pasajeros, pero bajo la tarifa mínima de 40 pesos; en otros casos el cobro fue de hasta 70 y 80 pesos.


Varios particulares prestaron sus unidades para trasladar hasta 10 personas en un viaje, pero el cobro era mínimo de 12.00 pesos.
El transporte suburbano únicamente circuló del Periférico hacia las comunidades de los distritos de Tlacolula, Ocotlán, Zimatlán y Zaachila, así como Etla.



 

Desesperación y caos


La información del paro de actividades comerciales no circuló más que en la capital, medios informativos y en redes sociales, que no las hay en las localidades marginadas.
Como en Santa María Peñoles. De ahí vino una mujer que dijo llamarse Enedina Ramírez, con un dificultoso español: “No nos enteramos del paro, de la camión, acá se paran pero casi no están, pues”, dice mientras espera un urbano de la ruta “Jardín-Panteón”.
“Yo mi voy a San Agustín, ahí a donde estaba mi marido, tengo que tomar uno que diga ‘Jardín-Panteón’”, dice la mujer, con un pequeño en mano.


Llegó en un camión suburbano, cuyo pasaje fue de 14.00 pesos, pero no halla cómo trasladarse al Panteón Jardín; “aquí yo mi voy a seis peso, creo, pero no sé cómo le voy a hacer, voy a agarrar mototaxi; taxi amarillo muy caro”, agrega Enedina.


Vio la oportunidad de un taxi, que sube a varias personas; preguntó la tarifa, 40.00 pesos; no le alcanzó el dinero, y siguió esperando.


Otra joven tenía que ir por los rumbos del ISSSTE a sus labores domésticas; en el Periférico esperaba el camión, que no llegó, y no pudo ir a trabajar.


“Ya ni la chingan los urbanos; nos friegan los maestros, nos friegan los camioneros, no sabemos dónde vamos a parar”, masculla.



 

"No es de Dios"


Un hombre que provenía de San Pedro Pochutla, descendió también por central camionera y esperó paciente un camión urbano, pero fue en vano.


Maleta en mano, el canoso individuo no lucía impaciente pero sí molesto. “Esto sin duda no es de Dios; el hombre mismo ha cavado su tumba, al pelear contra sí mismo ha traído estas consecuencias. Tienen culpa el magisterio como los gobernantes, pero Dios los va a juzgar”, dice.
Explica que llegó por la mañana y pretendía trasladarse al reclusorio ubicado en Santa María Ixcotel, donde acudiría como parte de una comunidad religiosa a brindar unas pláticas.


“No sé a dónde va a llegar esto; entre todos estamos peleando, entre todos los estamos acabando y no vemos fin a los conflictos; es lamentable que Oaxaca se encuentre en esta situación”, agrega.


 


Eterna espera


Dos mujeres más, una de ellas proveniente de Santiago Suchilquitongo, Etla, esperan en la parada cerca del Periférico y la Central de Abasto. Ambas de la tercera edad, aguardan un camión que las traslade a San Felipe del Agua.


Sin embargo, los minutos y las horas pasan, y no hay señales más que transporte particular, o los taxis de la ciudad.
“Nosotros no sabíamos; sabíamos que iba a haber un paro pero nunca supimos de qué, queremos ir a San Felipe pero no sabemos cómo; los taxis son muy caros”, dice doña Victoria.


“Ya esto es un relajo, ya se volvieron locos los maestros, igual el gobierno porque no pone un hasta aquí”, remarcan, mientras se quedan esperando su transporte.



 


$12.00
Dejada en la capital en vehículo particular


$40.00
Cobro mínimo de taxis en la capital


$70.00-$80.00
Cobraron algunos taxis por dejada


24 horas
El paro de labores, que incluye transporte público


TRANSPORTE, SEMIPARALIZADO


Sólo taxis colectivos y camiones suburbanos prestaron servicios.

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