Oaxaca.- En la primera edición de los “Lunes del Cerro” se extrañaron las filas de gente subiendo las escaleras con rumbo al auditorio, se extrañó el desorden para ingresar a los palcos gratuitos y los comerciantes de antojitos regionales extrañaron el tumulto de gente disfrutando una memelita o una empanada de amarillo.
A diferencia de años anteriores cuando desde temprana hora se apreciaba largas filas para ingresar al auditorio Guelaguetza, este lunes los pasillos lucían solitarios y desolados.
Hasta las 10:30 horas aún había accesos al palco C -gratuito-. Los coordinadores de las entradas invitaban a las personas para que ingresarán, "pasen todavía hay lugares en la parte de arriba", indicaban a los curiosos que se aproximaban.
Para los comerciantes la falta de personas fue notable, "en otros años esto ya era un mundo de gente", recordó una de las vendedoras de comida tradicional.
Desde su puesto de comida ubicado en las escalinatas que conducen al auditorio, la mujer señaló que en años anteriores los turistas antes de ingresar siempre degustaban de la tradicional comida oaxaqueña, "Ahorita ya van a ser las 12 y si mucho han venido 10 clientes", expresó la comerciante.
Hasta después del mediodía, en su mayoría turismo nacional comenzó a desfilar en inmediaciones del Cerro del Fortín.
"Pues ahorita tengo esperanza de que mejoren las ventas", comenta Doña Marcela González vendedora de sombreros quien menciona que en otras ocasiones en una temporada buena lograba vender hasta 500 sombreros lo que representa alrededor de 3 mil pesos.
Sin embargo la instalación de la velaria y el estacionamiento han influido de manera directa para que no adquieran alguno de sus productos.
"Antes la gente se estacionaba en el parque las Jirafas, y subía por las escaleras, ahorita ya ni siquiera han pasado por aquí", explica.
