CIUDAD DE MÉXICO.- Alrededor de 750 mil Dreamers quedarían desprotegidos tras la aprobación de una nueva orden ejecutiva que tiene previsto firmar hoy viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
De acuerdo con la televisora Fox, el Mandatario signará el documento "Poniendo fin a la Inconstitucional Amnistía Ejecutiva", que se anticipa dejará sin efecto de manera inmediata el Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).
Este programa, proclamado en 2012 por Barack Obama, permitía a los jóvenes frenar su deportación, obtener un permiso de trabajo y una licencia de conducir, aunque establecía que para seguir gozando de estos beneficios debían renovar el permiso cada dos años.
En la orden de Trump, a la que accedió el portal de noticias Fox, se establece que los indocumentados ya no podrán renovar ese permiso, de forma que estos migrantes vuelven a un limbo legal que hace que en cualquier momento puedan ser expulsados del país.
Según el documento, Trump permitirá a los jóvenes que ya se hayan acogido a DACA conservar su permiso de trabajo hasta que expire.
Organizaciones de defensa de la comunidad latina han señalado que este grupo de migrantes indocumentados enfrenta una vulnerabilidad como ningún otro, debido a que el Gobierno federal posee numerosos datos personales de estas personas.
La medida, según información filtrada, iría acompañada de la firma de tres órdenes ejecutivas adicionales, enfocadas en restringir el acceso a refugiados, migrantes dependientes, originarios de países patrocinadores del terrorismo o que suponen una amenaza en este ámbito y aquellos que podrían quitar empleos a los estadounidenses.
La nueva legislación llegaría un día después de que el director de la Patrulla Fronteriza, Mark Morgan, fuera obligado a dimitir, según revelaron fuentes anónimas a The New York Times.
El funcionario había tomado el cargo en octubre, bajo el mandato del Presidente Barack Obama, pero su nombramiento había causado polémica dentro de la agencia, especialmente entre el sindicato de agentes fronterizos, ya que era el primer director nombrado en los 93 años de existencia que no procedía de la misma institución.
El sindicato dio su apoyo a Trump durante la campaña electoral, y su presidente, Brandon Judd, fue parte del equipo de transición del Mandatario.
La ONG Human Rights Watch criticó duramente las medidas tomadas por el nuevo Gobierno estadounidense para restringir la migración al país.
"Con una acción tan extensa, el Presidente Trump podría enviar fuera del país a millones de personas con historiales delictivos ínfimos, o incluso sin ellos", señaló la codirectora de HRW para Estados Unidos, Alison Parker.
