Rusia.- Luego de haber sido detenida por haber decapitado a una niña de cuatro años, la cual estaba a su cuidado, habló desde la prisión y por primera vez dijo que estaba arrepentida de lo que había hecho.
Fue en febrero del año en curso, cuando Gyulchehra Bobokulova, de 38 años, cometió el brutal asesinato, no conforme con haber arrancado la cabeza a la pequeña, también salió a la calle con ella en la mano y gritando "Allau Akbar, lo que significa "Dios es grande".
Según la mujer musulmana el asesinato lo había cometido por orden de Alá, y ahora después de algunos meses bajo prisión dijo:
"Hice lo que no debía. me arrepiento de ello. ahora estoy aquí, sin mis hijos ni nadie que me necesite".
La mujer señaló que tiene que someterse a un tratamiento de tres años de manera obligatoria y luego la dejarán ir.
Asimismo señaló que exigió a las autoridades que la deporten a Uzbekistán, su país natal para poder cumplir ahí su condena.
