CIUDAD DE MÉXICO.- Un plafón en forma facetada y acabado reflejante roba la atención al interior de la barbería Royal, un espacio que recupera los elementos clásicos de este tipo de negocios a través de un lenguaje contemporáneo.
El local, ubicado a tiro de piedra de Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México, toma sus limitantes como la oportunidad de crear una sede única.
"Al encontrarse debajo de una de las rampas de estacionamiento de un edificio, las dimensiones y alturas de la estructura eran muy irregulares, lo cual nos llevó a la forma facetada del plafón, la cual responde a esas condiciones cambiantes del lugar", comentó Alfonso Maldonado, socio del despacho ROW Studio, encargado de la intervención.
El ingreso está marcado por la barra de cortesía, donde al visitante se le ofrece una bebida al llegar. Alrededor de esta área se aprecian elementos ornamentales poderosamente llamativos, como una cabeza de bisonte y una motocicleta Triumph restaurada.
"Del lado izquierdo, el cliente encontrará un gran mueble que exhibe los productos de cuidado personal a la venta en la barbería, así como dos sillones de descanso. El resto del local está ocupado por el área de servicio, con seis estaciones de corte distribuidas en los extremos de la sede", abundó Álvaro Hernández, también socio de ROW.
El mobiliario, que conjuga muebles restaurados, como sillas de barbero originales, y piezas nuevas, como los elementos más pequeños, hace un guiño a las barberías de antaño, al igual que algunos otros detalles, entre ellos la doble fachada de madera, que remite a los antiguos frentes comerciales.
No obstante, el punto culminante de esta propuesta se aprecia al mirar hacia arriba, al techo.
La superficie intrincada del plafón, cuya apariencia reflejante se logra gracias al acabado de espejo de aluminio cortado con láser, proyecta diferentes puntos de interés y crea juegos con la dimensión del espacio.
"El hecho de que los clientes pasaran gran parte del tiempo reclinados en las sillas de servicio nos llevó a crear algo diferente en la parte alta del local", coincidieron los arquitectos.
Piezas de arte de Iván Esqueda -que utilizó utensilios de barbería, como tijeras, peines y navajas en su proceso creativo- decoran cuadros y estantería del local, así como algunos elementos gráficos de Andy Butler.
Juegos de reflexión
