Ciudad de México.- Para realizar un proceso democrático, en el que la militancia defina quién será el nuevo líder del PRI, Ulises Ruiz pidió a Enrique Ochoa no registrarse este lunes como aspirante a la dirigencia nacional del tricolor.
En una carta enviada ayer a Carolina Monroy, presidenta encargada del CEN del PRI; a Enrique Ochoa, aspirante perfilado como candidato único, el ex gobernador de Oaxaca llamó a evitar este proceso y dar oportunidad a otros cuadros priistas a competir por la presidencia nacional del Partido Revolucionario Institucional.
“Me permito reiterar el llamado a que podamos declarar desierta la convocatoria del pasado 8 de julio y que el Consejo Político, en consecuencia, defina el método de consulta a la base y a la militancia de nuestro Instituto político, perfilando un proceso abierto, a través de una elección directa por la base militante y que esta sea organizada por el INE”, plantea Ulises Ruiz en su misiva.
El ex gobernador oaxaqueño considera que la Convocatoria se debe abrir, sin destapes previos, a todos los cuadros del PRI que consideren tener los atributos para conducirlo y no, como es el caso de Ochoa Reza, “con las ya clásicas señales que dirigen la mirada hacia un ‘extraordinario priista’ que surge de la chistera de las cúpulas. Nadia duda de su capacidad como tecnócrata y sí de su capacidad o habilidades como político, pero queda claro que en las formas que se están empleando, no habrá competencia real y sólo una aberrante sumisión y una obediencia vergonzante a la voluntad superior”.
Ulises Ruiz advirtió que “ojalá que el aspirante designado y el Consejo Político sean capaces, con altura de miras, de tomar la decisión de ir a las urnas. Aún es tiempo. El futuro del PRI está en sus manos”.
Carta íntegra
CAROLINA MONROY, PRESIDENTA ENCARGADA DEL CEN DEL PRI;
ENRIQUE OCHOA, ASPIRANTE DESIGNADO A LA PRESIDENCIA DEL CEN DEL PRI; AL PRIÍSMO NACIONAL:
Ciudad de México, julio 10 de 2016
A raíz de la posición clara, abierta y de frente a la militancia y al país que he manifestado recientemente, he recibido innumerables muestras de coincidencia con los planteamientos que he expresado, sobre todo con aquellos que buscan no sólo renovar a nuestros dirigentes, sino reposicionar al Partido Revolucionario Institucional ante la ciudadanía.
Es por ello que me permito reiterar el llamado a que podamos declarar desierta la convocatoria del pasado 8 de julio y que el Consejo Político, en consecuencia, defina el método de consulta a la base y a la militancia de nuestro Instituto político, perfilando un proceso abierto, a través de una elección directa por la base militante y que esta sea organizada por el INE, como establece la Fracción XVI del Artículo 81 referente a las atribuciones del Consejo Político Nacional que a su letra dice “Determinar el método para la elección estatutaria de Presidente y Secretario General del Comité Ejecutivo Nacional a que se refiere el artículo 159 de estos Estatutos y, en su caso, aprobar la solicitud al Instituto Nacional Electoral para la organización del proceso de elección de esta dirigencia, conforme a los supuestos establecidos en dicho artículo”.
En la Convocatoria se debe abrir, sin destapes previos, a todos los cuadros del Partido que consideren tener los atributos para conducirlo y no, como es el caso, con las ya clásicas señales que dirigen la mirada hacia un “extraordinario priista” que surge de la chistera de las cúpulas. Nadia duda de su capacidad como tecnócrata y sí de su capacidad o habilidades como político, pero queda claro que en las formas que se están empleando, no habrá competencia real y sólo una aberrante sumisión y una obediencia vergonzante a la voluntad superior. Ahora bien, si estamos equivocados quienes hacemos estos señalamientos y el aspirante designado tiene el apoyo de las mayorías, no veo por qué no ir a las urnas a confirmarlo.
Estoy convencido que nuestra organización política cuenta con un gran número de cuadros con la capacidad y experiencia, con el conocimiento histórico del partido y las ideas claras para conducirle, que participarían en una consulta abierta a nuestros militantes y simpatizantes a lo largo y ancho del país.
También estoy convencido de que todos los que decidieran participar estarían dispuestos a acompañar a quien resulte ganador del proceso en los espacios que se les designe.
Y más que convencido estoy que la participación de la militancia y los simpatizantes en estos momentos le daría a la nueva dirigencia el peso moral que sólo otorga el apoyo no de un Consejo Político reducido a su mínima expresión en recientes reformas, sino de millones de mexicanas y mexicanos que todavía pertenecen o simpatizan con nuestro Instituto Político.
Ojalá que el aspirante designado y el Consejo Político sean capaces, con altura de miras, de tomar la decisión de ir a las urnas. Aún es tiempo. El futuro del PRI está en sus manos.
Invito a quienes quieran compartir conmigo sus opiniones a escribirme a [email protected] o a manifestarse a través de mi Twitter @ulisesruizo.
A T E N T A M E N T E
Ulises Ruiz Ortiz
