Oaxaca.- El arzobispo de Antequera Oaxaca, José Luis Chávez Botello, llamó a las comunidades oaxaqueñas "a cerrar filas contra la infiltración de agentes externos promotores de violencia".
Al mismo tiempo, insistió en que la mesa de diálogo abierta en la Secretaria de Gobernación para el conflicto magisterial, debe privilegiar una tregua firme y general, mientras los actores involucrados generan acuerdos para la reconciliación y La Paz.
"No permitamos que personas u organizaciones que, con la careta de ofrecer apoyo o beneficios social, se infiltren y manipulen en busca solamente de su propio interés de dividir, dañar a terceros e incitar a la violencia", alertó el jefe de la Iglesia Católica de Oaxaca.
Externó su preocupación "porque si bien la sociedad oaxaqueña confía en las autoridades y profesores, y ha sido paciente y prudente, puede desesperarse en cualquier momento".
Por ello la importancia de que "el gobierno federal, como protector de los intereses de la sociedad, resuelva a la brevedad el conflicto que afecta a los oaxaqueños más pobres".
En su acostumbrada conferencia de prensa, luego de oficiar misa dominical en la Catedral Metropolitana de Oaxaca, el arzobispo Chávez Botello, dejó en claro que "lo que vivimos y sufrimos en Oaxaca, Chiapas y otros estados, no es juego".
Dibujó un escenario con pisoteo de derechos, atropello y vandalismo, pérdida de trabajo, enfermos sin poder ser atendido, adultos mayores sin recibir su pensión, miles de niños en riesgo de perder el ciclo escolar, heridos y muertos.
"La violencia siempre genera maldad, división, injusticia, enfrentamiento y muerte", precisó en conferencia de prensa.
"Me preocupa que en la mesa de diálogo no se asuma una tregua firme y general que propicie condiciones para entrar a un diálogo serio y donde se escuchen y se analicen las diferencias con el compromiso de generar acuerdos que abonen al bien común y a La Paz", reforzó.
El arzobispo observó que pareciera que no se escucha ni se mira a la sociedad, que se busca mantener más otros intereses que el bien de toda la sociedad.
Dejó en claro: "Sin una tregua firme y total, el diálogo será solamente lucha de fuerzas y negociación de intereses.
"Retardar acciones eficaces de solución, fincadas en la verdad y la justicia, no sólo es reprochable sino criminal; es el camino de los enemigos de la sociedad", arzobispo José Luis Chávez Botello.
