CIUDAD DE MÉXICO.- Al menos 36 personas murieron ayer y 147 resultaron heridas en un ataque al tercer aeropuerto más concurrido de Europa.
Empezó alrededor de las 22:00 horas, tiempo local, cuando tres atacantes armados con AK-47s intercambiaron fuego con guardias de seguridad en el estacionamiento y a la entrada de la terminal internacional, según el Ministro de Justicia, Bekir Bozdag.
"El hombre estaba vestido todo de negro, pero se veía su cara. Estaba disparando contra cualquier persona que tuviera enfrente", recordó el turista sudafricano Paul Roos, sobre uno de los perpetradores.
Luego llegaron las explosiones: los atacantes hicieron estallar chalecos suicidas.
"El techo colapsó. El aeropuerto ya es irreconocible, los daños son tan grandes", dijo Ali Tekin, quien estaba en la zona de llegadas.
La mayoría de los fallecidos son de nacionalidad turca, aunque también hay extranjeros, indicó un oficial. Hasta ayer no se habían reportado víctimas mexicanas, indicó la Secretaría de Relaciones Exteriores.
"Las bombas que explotaron hoy en Estambul podrían haber estallado en cualquier aeropuerto de cualquier ciudad del mundo.
"No se equivoquen: para las organizaciones terroristas, no hay diferencia entre Estambul y Londres, Ankara y Berlín, Izmir y Chicago o Antalya y Roma", dijo el Presidente Recep Tayyip Erdogan.
"A menos de que todos los gobiernos y la humanidad unan fuerzas en la lucha contra el terrorismo, cosas mucho peores de lo que siquiera tememos imaginarnos actualmente se volverán realidad, una por una", añadió el Mandatario.
Milicianos del autonombrado Estado Islámico (EI) -que controlan varias zonas de Siria cercanas a la frontera- y de fuerzas separatistas kurdas han perpetrado varios ataques en Turquía durante los últimos meses.
El Gobierno turco es parte de una coalición antiyihadista que combate al EI con ataques aéreos.
Aunque ayer ningún grupo había reivindicado el siniestro, el Premier Binali Yildirim dijo que las autoridades sospechan del EI, que fomenta ataques durante el mes sagrado musulmán de Ramadán.
"Nuestro mundo está al revés. (Estambul) era una ciudad de moda, a la vanguardia en artes y cultura (...) Ahora es sólo otro de los países de Medio Oriente donde pasa esto cada vez más", lamentó Asli Aydintasbas, quien estaba a bordo de uno de los aviones desviados al aterrizar en Ataturk.
Más de 60.8 millones de personas viajaron por ese aeropuerto el año pasado; el tercero con más flujo de Europa tras Heathrow, en Londres, y Charles de Gaulle, en París.
