ASUNCIÓN, NOCHIXTLÁN, Oaxaca.-Integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) llevaron víveres y medicamentos a los familiares de los muertos y heridos el domingo 19 de junio, durante en los enfrentamientos violentos entre la Policía Federal y miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Nochixtlán, Oaxaca.
Una larga caravana motorizada partió a las 9:00 horas; la columna, por momentos, se extendió por de tres kilómetros por la supercarretera Oaxaca-Cuacnopalan hasta llegar al zócalo de Asunción, Nochixtlán, ciudad de la mixteca baja.
Dos camiones y alrededor de 150 vehículos particulares y por lo menos 30 motocicletas portaban en los cofres mantas de apoyo “al pueblo de Nochixtlán”, los automóviles avanzaron sobre la carretera federal 190 hasta el crucero de Telixtlahuaca, Etla, ahí los mentores fueron recibidos por padres de familia del municipio eteco, donde realizaron un mitin. Ese domingo negro, en ese lugar, también se enfrentaron fuerzas federales con pobladores y profesores de la Sección 22.
“No somos acarreados somos padres de familia que venimos respaldar su movilización”, señaló el presidente de la asociación de padres de familia de la escuela Niños Héroes, de este poblado, además dijo estar agradecido con los maestros de Oaxaca “por alzar la voz” en contra de “este gobierno represor”.
Seguir en pie de lucha y no decaer en la movilización es el clamor de un sector de la sociedad apuntó, porque las muertes en Nochixtlán son un dolor que indignó a todo el mundo, por eso tienen el respaldo de los padres de familia, culminó.
Llegan a Nochixtlán
Es medio día, la caravana motorizada arriba al bloqueo que mantienen pobladores e integrantes de la CNTE en la autopista Oaxaca-Cuacnopalan-México, en el lugar ya esperan los profesores de la región mixteca. A diez días de la batalla, los vestigios del enfrentamiento aún yacen sin ser removidos, esperan quietos, inmóviles, calcinados.
Poco antes la caravana se encontraría con las padres de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, Guerrero en 2014, “se tardaron mucho, los estuvieron esperando” indican algunos reporteros de medios independientes o libres que realizan la cobertura.
Por el sonido, los profesores llaman a que se agrupen los contingentes “cuatro al fondo compañeros” esboza el audio, los mentores se ordenan, el contingente de aproximadamente quinientos docentes inicia la marcha. El recorrido comienza en una de las barricadas, avanza sobre un costado de la histórica vulcanizadora Reyes, la imagen que le dio la vuelta al mundo, porque ahí se captó a los gendarmes disparando a civiles aquel 19 de junio, para los maestros la selfie es obligada.
La “zona cero” esta cerca, “aquí fueron los enfrentamientos, aquí cayeron los muertos” frente al cementerio de Nochixtlán que fue testigo de la cruenta afrenta, en sus muros están tatuados los impactos de bala, pues ahí se vivió el enfrentamiento más violento en la jornada de ese domingo.
La última parada antes del mitin es en las instalaciones del albergue del DIF municipal. Los docentes arrebatan las llaves al joven chofer de la ambulancia “hay que sacarla compañeros, para trasladar a los heridos, total es del pueblo” grita uno de los profesores, sus compañeros no aceptan la indicación, “tranquilos, tranquilos es una marcha pacífica”, dice otro, La molestia es con el presidente municipal, Daniel Alberto Cuevas Chávez, señalado como culpable de atender y resguardar en la clínica del DIF a los elementos federales, pero no a los ciudadanos, ni maestros.
El mitin
En el quiosco el discurso del mitin es de los integrantes de la Sección 22 de la región de la mixteca, piden justicia para los asesinados, una investigación de fondo para castigar a los responsables, la reparación integral de los daños a los familiares de las víctimas y una mesa con Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación.
Los manifestantes condenaron el asesinato de las nueve personas; exigieron la renuncia del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) Aurelio Nuño; de Miguel Ángel Osorio Chong y Moisés Robles, este último dirctor del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).
El himno Venceremos se escucha, culmina la movilización y los víveres son entregados en la escuela primaria Abraham Castellanos del municipio, los docentes se dispersan, mientras, “la lucha sigue y sigue”.
Presionan a deudos para inculparse
ASUNCIÓN, NOCHIXTLÁN, Oaxaca.-Familares de las víctimas asesinadas y heridos en los enfrentamientos violentos entre las fuerzas policíacas con integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) denunciaron que han sido víctimas de acoso y hostigamiento por parte de agentes del ministerio público, así como por elementos de la fiscalía del estado al momento de emitir sus declaraciones, así lo indicó, Jerónimo Martínez Ambrosio, titular de la Secretaría de Asuntos Jurídicos de la Sección 22.
Señaló que los familiares solicitaron medidas cautelares para la certeza que debe tenerse con el manejo de sus declaraciones, toda vez que han sido “presionados y hostigados” por medio de preguntas dirigidas, para declarar que sus familiares iniciaron las agresiones, y así justificar el uso de las armas en contra de ellos. “es un acto de alevosía y ventaja en la pesquisa, no es un interrogatorio, si no una declaración”, apuntó.
Igualmente, informó que el día de hoy los familiares de las víctimas tendrán un acercamiento con Miguel Ángel Osorio Chong, titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), para exigir una reparación integral del daño, una disculpa pública, que acepte el crimen de lesa humanidad y la publilcación de un decreto donde especifique que no se volverá a repetir una situación de “represión” similar.
Lesionados
En la escuela primaria Abraham Castellanos de esta ciudad, la Sección 22 recibe la ayuda de víveres que incluyen alimentos no perecederos y medicamentos recabados en toda la república mexiccana, “la ayuda empezó a llegar desde el día del enfrentamiento”, aseguró Dulce, profesora de la región de la mixteca.
La brigada del sector salud instaló un consultorio para atender a los heridos, “hasta ahora los heridos siguen llegando”; apunta que, por temor a ser llamados a declarar, muchos de los lesionados apenas están acudiendo a clinicas para ser atendidos.
Los heridas que más se observan son de bala, “no tenemos la cuenta exacta, pero diario llegan para ser examinados”; argumenta que a los familiares se les ha regalado kits de medicina para que lleven hasta los domicilios de aquellos que aún permanecen en sus hogares.
En el salón contiguo, tres enfermeras atienden a dos heridos, el más grave tiene incrustada una bala en su rodilla derecha, “no me la pueden quitar porque corro el riesgo que se dañe un nervio o tendón,” argumenta que sólo fue a ayudar, a pasar agua a los lesionados, cuando escuchó la ráfaga, “una me toco”, dice.
Otra de las víctimas es un profesor al cual le estalló “una bomba de gas lacrimógeno” en la mano derecha, “casi pierdo mi dedo, si lo puedo mover, pero tendré una malformación de por vida”, acentúa.
1 mil 800 procedimientos administrativos contra maestros faltistas 80% corresponden a la región del Istmo 30 mil descuentos que aplicó el IEEPO hasta el 15 de junio 6 sectores del Istmo, con mayor ausentismo
