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Un accidente lo convierte en paramédico

Foto(s): Cortesía
Esteban Marcial

Oaxaca.- Sufrir un accidente cuando se encontraba de paso en Tijuana reafirmó la vocación de Apolinar González Pacheco por ser voluntario y auxiliar a las personas víctimas de un accidente.


Apolinar recuerda que, muchos años atrás, su papá fue rescatista en la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), por lo que él siempre supo de la labor altruista.


En carne propia


Sin embargo, sufrir un accidente cuando se encontraba lejos de casa, sin ningún amigo o alguien que lo auxiliara, le ayudó a valorar más a los rescatistas voluntarios y al regresar a Oaxaca decidió formar un grupo voluntario.


“Al regresar, con mis familiares tratamos de comprar una ambulancia; sin embargo, me dijeron que al rotularla con la agrupación nacional en la que me inicié, prácticamente sería propiedad de la asociación, por eso desistimos y decidí formar un grupo propio”, recuerda.


Fue así como nació el Grupo Voluntario de Auxilio y Salvamento Halcones, en recuerdo del grupo de paramédicos que lo auxilió en Tijuana, del cual es homónimo.


Grupo voluntario


Al tratarse de un grupo voluntario desde su creación, Apolinar y los demás integrantes se ven obligados a realizar el boteo en las principales calles y avenidas de la ciudad y municipios conurbados.


“Lo que se recolecta del boteo es para la gasolina y mantenimiento de la ambulancia, nosotros no tenemos subsidio de nadie, compramos un curita, una gasa y todo el material necesario para la atención, como son guantes y botiquines”.


El socorrista menciona que al día presta desde uno hasta cuatro servicios, de acuerdo con la solicitud del número de emergencias 066, quien se encarga de coordinar los auxilios o servicios de las ambulancias oficiales y voluntarias.


“Cuando llegamos a un lugar a botear, me reporto listo al 066 para prestar algún auxilio en la zona, y la verdad siempre solicitan el servicio, se auxilia a la o las personas y se les traslada al hospital”.


González menciona que en un servicio dentro de la ciudad se gasta aproximadamente 200 pesos en combustible, más todo el material que necesite el paciente.


“Por eso nos es necesario botear, porque sin recursos simplemente no podemos mover la ambulancia y aunque nos requieran, nos reportamos como fuera de servicio, porque nos falta gasolina, principalmente”, sostiene.


Muchos botean sin prestar servicio


Apolinar González es conocido en el medio como el Ratón, mote que heredó de su padre, ya que él también es conocido así.


Menciona con enojo que hay muchas personas que se ponen un uniforme y se dicen paramédicos o rescatistas para botear en los cruceros, sin que presten algún servicio.


“No se vale que sorprendan a la ciudadanía. Muchos se suben a los camiones, van a los mercados o los cruceros, se dicen paramédicos o rescatistas y piden apoyo a la ciudadanía, pero en realidad éstos no prestan ningún servicio. Realizan su boteo sin contar con una ambulancia o incluso sin llevar el material indispensable para brindar un servicio”.


“Cuando los mismos automovilistas le avisan de un accidente cerca de lugar donde se encuentra, hacen oídos sordos o simplemente fingen acudir al auxilio y se van a otro crucero”.


Muestras de agradecimiento


Agradece a los automovilistas que día con día lo apoyan con una moneda.


“Hay gente de buen corazón, gente que pasa y no te da una moneda, pero te da un bote de agua, un refresco, una fruta y te felicita por estar acá en pleno sol, pendiente de cualquier servicio”, cuenta.


Por el contrario, también hay automovilistas que los insultan e incluso intentan arrollarlos.


“Muchos te gritan que te pongas a trabajar, que si estás en esto es porque no tienes trabajo. Yo soy de oficio panadero, a veces trabajo en el día, en la tarde o en la noche y cuando termino mi jornada, empiezo como voluntario en la ambulancia”.


Todos necesitamos...


Como anécdota, Apolinar recuerda que en una ocasión se encontraba en un crucero, pasó un conductor ebrio y comenzó a insultarlo al momento que le solicitó una moneda, pero en el siguiente crucero, el mismo conductor sufrió un choque y quedó atrapado en el vehículo.


“Gracias hermano, ojalá haya muchas personas como tú, que hacen el bien sin mirar a quién”, dijo el lesionado a manera de disculpa.

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