SANTA MARÍA COYOTEPEC, OAXACA.- En Santa María Coyotepec, municipio cercano a la capital oaxaqueña, las sanciones que aplica la autoridad educativa a los maestros que se encuentran en paro de labores alcanza también a aquellos que cumplen con la impartición de clase en 200 días que marca el calendario escolar. Son maestros de la Sección 59 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), pero les descuentan por trabajar.
La comunidad cuenta con planteles del nivel completo de educación básica: preescolar, primaria y secundaria. Las instituciones son símbolo del rechazo de los pobladores y autoridades comunales para que sus hijos reciban clases de los docentes pertenecientes a la disidencia magisterial de la Sección 22, afín a la CNTE.
En la escuela secundaría técnica 196, extensión Santa María Coyotepec, los profesores reportaron descuentos económicos superiores a los 500 pesos en sus salarios. La excusa del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO): el paro de labores. Sin embargo, los 13 profesores y el personal administrativo que ahí labora tomó parte de esa protesta.
Este plantel se fundó hace nueve años, producto del conflicto político social del 2006 que se prolongó más de cinco meses, y que derivó en que los habitantes y las autoridades comunitarias retiraran de la comunidad a los integrantes de la Sección 22. Desde esa fecha, esta población es una fortaleza antidisidentes.
De acuerdo al director encargado de la extensión educativa, Ernesto Alavez Camacho, ésta no es la primera ocasión en que los profesores sufren descuentos: "Cada vez que los maestros de la Sección 22 faltan a clases, a nosotros también nos sancionan económicamente", explicó.
Una vez aplicado el descuento, los docentes cuentan con el apoyo de las autoridades comunales y municipales, quienes reportan al IEEPO la asistencia de sus maestros a las aulas, y de esta forma, dos meses después les reembolsan su dinero.
Apoyo de padres de familia
Desde el principio de esta institución, las carencias y falta de apoyo de las autoridades educativas son los principales obstáculos a los que se enfrentan. Debido a esto, la planta docente reconoce que, sin el apoyo de los padres de familia y las autoridades comunales, los 178 alumnos que acuden a la escuela y las cuatro generaciones que han egresado no hubieran podido realizar sus estudios sin interrupción.
En el primer año de trabajo las autoridades comunales donaron un predio de 2.5 hectáreas para que ahí se edificara la escuela secundaria y dejaran de ocupar las instalaciones del municipio, que sirvió de aulas por cuatro años.
Aunque edificados de techo de lámina y costera, los salones que utilizan fueron levantados con el esfuerzo y los recursos de los padres de familia, maestros y autoridades: "Es una inversión millonaria y nunca la autoridad educativa nos apoyó", indicó el director.
Para sofocar el intenso calor que se siente debajo de un techo de lámina, el Club Rotario donó pintura térmica, pero solamente alcanzó para tres de las cuatro naves de salones de la institución. Ahora deben buscar la forma de adquirir más material para cubrir las necesidades.
No es escuela "patito"
Aunque la escuela secundaria carece de clave escolar, los profesores están reconocidos ante el IEEPO y la Secretaría de Educación Pública (SEP): "No somos maestros 'patito', todos contamos con el perfil académico y con nuestra plaza de trabajo. Sostenemos una relación laboral con la autoridad educativa y en algún momento pertenecimos a la Sección 22", precisó Alavez Camacho.
La falta de clave escolar se ha convertido en la justificación con la que el IEEPO evade entreguar la documentación oficial a los estudiantes de manera oportuna alargando este proceso hasta por más de dos meses.
"La autoridad municipal exige al IEEPO la emisión de papelería oficial, y después de tanto luchar, la entregan. Tenemos casos en los que nosotros –los profesores- debemos acudir a las escuelas preparatorias para que concedan prórroga a nuestros alumnos y, de esta forma, entreguen su certificado de estudios", comentó.
Tras ocho años de haber iniciado el trámite, el director encargado del módulo reconoció que, pese a los obstáculos que representa ser una escuela afiliada a la Sección 59, el nuevo IEEPO se encuentra en la etapa final de la entrega de la clave educativa del inmueble, para que con ella padres y profesores puedan acceder a programas en beneficio de la institución.
Elvia Martínez López, una de las integrantes del comité de padres de familia, se sumó al reclamo de los maestros, y demandó la entrega de la clave escolar, pues en esta escuela "se trabaja todos los días para formar mejores hombres y mujeres. No se sale a las calles a manifestarse, por el contrario, se lucha todos los días desde el salón de clases".
Los resultados favorables que se presentan en esta institución de educación básica atrae el interés de escolares de las colonias Guardado y Vicente Guerrero, Santa Cruz Xoxocotlán, Ánimas Trujano y San Bartolo Coyotepec: "Si bien las condiciones no son las mejores, saben que aquí hay clases", puntualizó el director.
Inclusión
Esta secundaria se adapta, con el paso del tiempo, a los requerimientos educativos de lapoblación de estudiantes.Hoy, por ejemplo, entre sus estudiantes esta inscrita una niña de primer grado con debilidad visual, quien requiere de libros escritos en braille para recibir su educación.
Para que los maestros puedan apoyarla, todos debieron recibir una capacitación en sistema braille y de educación especial.
Libros por Internet
En un principio la escuela tampoco contaba con libros de texto gratuito, por ello se vieron obligados a buscar la formapar contar con el material. Para evitar que las autoridades educativas o los maestros de la Sección 22 los dejen sin libros, esta institución se encuentra inscrita en la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg), institución a la cual solicitan material bibliográfico en internet, de esa manera reciben el material directamente en el plantel.
Trabajar en la adversidad
A las instalaciones de la secundaria les hace falta una cancha deportiva con piso firme, salones sin filtraciones de agua y baños adecuados para los niños. Para hacer realidad esas tareas, el comité de padres de familia trabaja diariamente recolectando recursos y ofrecer a sus hijos instalaciones dignas.
