Pasar al contenido principal

Preocupa al mundo la destitución de Dilma

Foto(s): Cortesía
Agencia Reforma

BRASILIA, BRASIL.- La suspensión, ayer, de la presidenta brasileña Dilma Rousseff por un periodo de 180 días para continuar con el juicio político en su contra y el nombramiento como presidente Interino de Michel Temer ha provocado reacciones de preocupación entre los líderes mundiales.


El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a la “calma y al diálogo a todos los sectores de la sociedad” de Brasil, al tiempo que el líder del COI y el vocero del comité organizador argumentaron que los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro no se verán afectados.


La mañana de ayer la mandataria dio un mensaje en el que llamó a los brasileños a defender la democracia en las calles: "Con la apertura de un juicio político, no sólo está en riesgo el respeto a la voluntad del pueblo brasileño, sino todas las conquistas de los últimos 13 años".


Rousseff fue removida la madrugada de ayer temporalmente de su cargo, tras una maratónica votación en el Senado que dio el último visto bueno a un proceso de impeachment que podría terminar con su destitución.


Durante su último discurso a los brasileños en su cargo, del cual será separada hasta 180 días, Rousseff destacó que ella fue electa de manera democrática por 54 millones de brasileños, y que no sólo su mandato peligra con el proceso de juicio político.


En riesgo


"(Está en juego el respeto a la voluntad soberana del pueblo brasileño y la constitución. Lo que está en juego son las conquistas de los últimos 13 años, las ganancias de la clase pobre y media, la protección a los niños y jóvenes que van ahora a la universidad y a escuelas técnicas, a los médicos que atienden a la población.


"Está en riesgo la realización del sueño de la casa propia; lo que está en juego es el futuro de Brasil, la oportunidad y esperanza de avanzar siempre más", denunció en la apertura de su discurso, en referencia a algunos de los programas emblemas del petismo.


"Parte de la Oposición inconforme trató de que se recontaran los votos y luego empezó a conspirar a favor de mi impeachment, hundiendo al país en crisis con el objetivo de tomar por la fuerza lo que no ganaron en las urnas.


"El Gobierno ha sido saboteado, forzando así un ambiente propicio para el golpe. Cuando una Presidenta es acusada por un crimen que no cometió es un golpe", acusó.


Rousseff reiteró que no existen motivos para la apertura del juicio político, fundamentado por la Oposición en unas maniobras fiscales irregulares en las que el Gobierno incurrió en 2014 y 2015 a fin de maquillar sus resultados y que supuestamente incluyeron la omisión de multimillonarias deudas con la banca pública.


"No existe injusticia peor que condenar a un inocente, la injusticia cometida es un mal irreparable y esto se debe al hecho de que como Presidenta nunca acepté chantajes de ningún tipo", añadió la Mandataria removida, en reconocimiento de que la situación le causa dolor.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.