Tucson.- A más de un mes de la desaparición de su hija mientras visitaba el Gran Cañón en Arizona, el migrante mexicano Alejandro Zacarías sigue sin perder la esperanza de encontrarla con vida.
"Quisiéramos que 'superman' volara, la buscara y la encontrara", dijo desesperado Zacarías a la Agencia EFE, después de haber pasado todo el fin de semana en Arizona buscando a su hija sin ningún resultado.
"No encontramos nada, no hay nada", añadió el mexicano que regresó ayer lunes a Natchitoches, Luisiana, donde vive la familia.
El padre, originario de Morelia, México, calificó a la joven como una muchacha ejemplar, muy seria, tímida, dedicada a sus estudios y sobre todo responsable.
Diana Zacarías, una joven de 22 años de edad, desapareció sin dejar huella el pasado 3 de abril mientras se encontraba de paseo en el Gran Cañón.
Aunque estos padres estaban preocupados porque era la primera vez que su hija viajaba sola, no la detuvieron, al contrario, la apoyaron en todo lo que pudieron para que hiciera su sueño realidad.
En la última comunicación que tuvo con sus padres, la joven anunció a la familia que haría una excursión al Gran Cañón y de allí se dirigiría al aeropuerto a tomar un avión de regreso a casa.
El primer día de su visita, Diana tomó un tour y se comunicó con sus padres, además actualizó su perfil en Facebook con una foto en la que aparece sonriente.
Sin embargo, después en un mensaje cuando le preguntaron si ya iba de camino al aeropuerto ésta solo contestó: "No, no voy a ir".
Desde entonces la familia no sabe lo que pasó con ella y notificaron el asunto a las autoridades correspondientes.
Se le reportó como desaparecida el pasado 3 de abril y los guardabosques del parque iniciaron una intensa búsqueda por tierra y aire, pero no encontraron rastro de Diana.
Conforme publica el medio hispano Univision, hace dos semanas, la madre de la joven encontró un itinerario con los planes detallados de dicho viaje.
"Decía que el día dos que fue el día que perdimos comunicación con ella que iba a hacer el Bright Angel trail, que iba a explorar el Bright Angel y que después quería ir a la comunidad de Supai y ver las cascadas. Entonces nos dio una esperanza", explicó el padre a la cadena.
Pero esta pista también genera muchas interrogantes: hay 150 millas de distancia entre la entrada del camino Bright Angel Trail y la de la Reserva Indígena de Havasupai.
Además son dos recorridos largos y difíciles que no se pueden hacer en un sólo día.
Aunque no era un plan realista de Diana, este padre no quiere dejar ninguna posibilidad por fuera.
Durante el fin de semana, Zacarías llegó a Arizona para reunirse con el Alguacil del condado Coconino, Jim Discroll, quien le aseguró personalmente que continúan la búsqueda.
El progenitor luego visitó el Gran Cañón, donde pudo comprobar que el clima no ha cooperado para que las autoridades puedan seguir buscando a la joven.
"Estaba listo para que bajáramos por las veredas pero comenzó a nevar y tuvimos que regresar", relató a la agencia española.
Aunque Zacarías comentó confiar en las autoridades, no está dejando todo en sus manos y aseguró que está pensando en contratar también a un investigador privado que le ayude con la búsqueda.
"Nada tiene lógica, me preocupa que la hayan raptado, que haya conocido a alguien y se haya ido con él, no sabemos", dijo angustiado.
Las autoridades tampoco descartan la posibilidad de un suicidio, algo que Zacarías niega rotundamente ya que asegura que en los últimos días su hija publicó lindas fotos tomadas en el Gran Cañón y no dio señales de sufrir de depresión.
La familia de Diana Zacarías instó al público que si tiene alguna información que pudiera ayudar en resolver el caso llamen a una línea especial que se habilitó.
