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Río Atoyac: envenenado y moribundo;en riesgo, salud de un millón de vallistas

Foto(s): Cortesía
Redacción

SAN FRANCISCO TELIXTLAHUACA.- En las montañas de la agencia de San Sebastián Sedas, Telixtlahuaca, surgen manantiales que crean el río Atoyac, y dan origen a la vida. Pero apenas kilómetros abajo, en esta cabecera municipal, nace la muerte gracias a la grave contaminación por descarga de aguas negras.


Las límpidas aguas van bajando hacia el valle central de Oaxaca hasta cruzar hacia la Costa y a su largo paso recogen sólo podredumbre.


Hace más de dos décadas se originaron las aguas negras que recorren pueblos y zonas urbanas, con afectaciones a más de un millón de habitantes. Y aquí nadie, autoridad alguna, ni municipal, estatal o federal, ponen un alto.


A la altura del Barrio de Abajo cruza el afluente, ahora seco de torrentes pluviales. Del lado norte del puente, tierra, arena y piedras. Del lado sur, dos borbotones, en ambos extremos, uno que surge de una planta de tratamiento de aguas residuales inservible, junto a un campo deportivo, y otro que surge directo del drenaje de la población.


A partir de ahí cruza por lo menos 27 municipios del distrito de Etla, y dos decenas más del distrito del Centro, de Zaachila, de Zimatlán… y más allá.


“Nadie hace nada; nadie pone freno a esto. Eso sí, el discurso de los políticos siempre es acabar con la contaminación, de cuidar la ecología, pero todos son los mismos”, dice don José Luis, campesino que recoge en la ribera algo de pastura para sus animales.


AFLUENTE HISTÓRICO


Un estudio realizado por Stella Camargo y Lupita Murguía, con base en documentos del Archivo Histórico de Oaxaca, detalla referencias prehispánicas, coloniales y del siglo XX; el afluente nace en el cerro La Tembladera, de San Sebastián Sedas, agencia de Telixtlahuaca, municipio por el que cruza.


A lo largo de 36 kilómetros de su paso por la capital, cruza 27 municipios del distrito de Etla, 19 más del Centro y otros tantos de Zaachila y Zimatlán, para internarse a la Sierra Sur hasta unirse al río Verde y llegar a la Costa.


En el valle de Etla continúa por Huitzo, sigue por Suchilquitongo, cruza Etla, Zautla, Tejalápam, Santiago, Cacaotepec, entre otros, hasta ingresar a la capital por San Pablo y la agencia de Pueblo Nuevo.


En la capital, originalmente llegaba cerca del templo de San Juan de Dios, en la calle de 20 de Noviembre y Aldama, a metros del centro, pero fue desviado por los españoles debido a que no concordaba con los planes de urbanización.


De ahí se sigue hacia el sur, pasando por los municipios de Santa Cruz Xoxocotlán, Santa María y San Bartolo Cacaotepec y más hacia las montañas, hasta cruzar por Paso Ancho, Sola de Vega, donde se pretendía construir una presa y traer el vital líquido hacia la capital.


“El Atoyac nos ha acompañado a los oaxaqueños en la vida, en la muerte, en la cosecha, en el estío. Ha sido testigo de nuestros sueños de nuestras luchas, de nuestra historia, nuestros mitos y leyendas. No lo dejemos morir”, refieren los historiadores.


DE LOS MÁS CONTAMINADOS


A finales del siglo XX se comenzó a morir, víctima de la grave contaminación y hoy es una estela de hedor y aguas negras, que generan enfermedades de todo tipo a lo largo de su paso.


De acuerdo con el Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca (INSO), “fuimos perdiendo nuestra relación histórica y natural con ella, debido a la generalización del agua entubada y el drenaje”.


“No es exagerado decir que la situación es de emergencia: las aguas negras de la ciudad de Oaxaca no reciben tratamiento alguno y son descargadas sin más a ríos y arroyos. Los severos impactos de salud, ambientales y económicos, son ilustrados en que el río Atoyac es considerado uno de los más contaminados del país. Y las grandes plantas de tratamiento, caras e ineficientes, no parecen ser opciones razonables”.


EL ORIGEN


En el Barrio de Abajo cruza el Atoyac, donde justamente nace su contaminación. A un costado del puente se ubica una planta de tratamiento de hace más de dos décadas y que cada trienio ha recibido inversiones para rehabilitación por tres o cuatro millones de pesos. De nada ha servido.


El anterior edil, el perredista Juan Celestino Chávez, destinó siete millones de pesos a una unidad deportiva a un costado, que no se utiliza por el hedor, y unos cuatro millones a la planta.


Debajo del puente, don José Luis Hernández lleva un costal y un hoz para cortar un poco de pastura para sus animales. Vive a dos cuadras, en la calle 5 de Mayo: “siempre es lo mismo, todos los políticos dicen que van a hacer algo y nada”, refiere.


Don Cándido y don Manuel de la Rosa, vecinos de la zona, coinciden: le han destinado cuantiosas inversiones a la planta y siempre es lo mismo, no se frena la contaminación.


El actual presidente municipal, el priísta Javier Flores Castellanos, “no ha hecho absolutamente nada y ya va a terminar su trienio”, dicen.


“Según el PUP (Partido Unidad Popular, que cogobierna en Telixtlahuaca) ya había bajado recursos, pero las gestiones están atoradas por el conflicto federal y estatal; urge que haya una nueva planta, pero nadie pone de su parte”, dice el último de ellos.


“Mejorales” para un cáncer


Apenas dos kilómetros al sur, y el afluente ya entra a territorio de San Pablo Huitzo, cuyos habitantes viven día con día las afectaciones, que incluyen enfermedades.


De acuerdo con el regidor de Desarrollo Agropecuario y presidente de la Comisión de Salud y Ecología, Heberto Daniel Martínez, desde hace varios años las autoridades municipales han interpuesto demandas ante las autoridades ambientales y la Comisión Nacional del Agua; sin embargo, no hay ninguna solución.


En el inicio del actual trienio, el Cabildo actual interpuso otra queja, que más de dos años después, sigue su curso, sin ser resuelto.


“Telixtlahuaca asegura que no tiene dinero para una nueva planta, sólo han dado ‘mejorales’; toda la ribera, casi a medio pueblo daña, pero a la totalidad debido a que se contaminan también los pozos para riego”, expone.


La Tercera Sección, parte de la Segunda Sección, Primera Sección, colonia Primavera, entre otros asentamientos, son los más afectados.


“La última respuesta que tuvimos de la Conagua es que está en trámite, pero no hay solución; es un problema muy grave y muy costoso. En 2013 nos dijeron que había 300 millones de pesos para obras de saneamiento pero jamás aterrizaron”, exponen.


Esfuerzo inútil


En los años recientes, desde mediados del año 2011 se creó el Frente de Presidentes Municipales del Valle Eteco, para demandar el saneamiento del río, que no tuvo eco; en el mismo año, el entonces senador Ericel Gómez Nucamendi, propuso y se aprobó un Punto de Acuerdo para que dependencias federales intervinieran con urgencia.


La pestilencia no tiene freno y se incrementa en la zona urbana de la capital, desde San Pablo Etla, pasando por Trinidad de Viguera, Pueblo Nuevo, San Juan Chapultepec, hasta seguir con pueblos conurbados del sur de la ciudad.


En La Raya, Xoxocotlán, desde hace casi una década hay una planta de tratamiento para la capital, que tampoco funciona adecuadamente, pese a cuantiosas inversiones pare rehabilitación; en cercanías de Coyotepec se unen el Atoyac con el Salado, que proviene del oriente, y la masa de desperdicios humanos sigue su irrefrenable paso, contaminando aguas, cultivos, pozos, subsuelo… Y hasta ahora nadie pone un fin.


“Agua que corre”


Atoyac es un topónimo náhuatl que significa "Agua que corre", por lo que su nombre ha sido empleado para denominar a varios ríos y por ende a varias localidades de México, por ejemplo: un municipio de Jalisco, otro de Veracruz, uno más de Guerrero; así como tres ríos: el Atoyac que nace en la Sierra Madre del Sur y desemboca cerca de Acapulco; el Atoyac conocido así al curso alto del río Balsas en el estado de Puebla, y el Atoyac de Oaxaca, que riega la superficie de los Valles Centrales de Oaxaca.


“El Atoyac nos ha acompañado a los oaxaqueños en la vida, en la muerte, en la cosecha. Ha sido testigo de nuestros sueños de nuestras luchas. No lo dejemos morir”:


Stella Camargo y Lupita Murguía, historiadores


27 Municipios del distrito de Etla recorre el Atoyac


19 Del distrito del Centro cruza.

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