Una de las etapas del tiempo que posiblemente cualquier persona tiene presente en la memoria es la época francesa. Su estilo y clase, cautivó a muchas personas. Tal grado es la aceptación, que muchos hogares han optado por decorar sus espacios con esta tendencia que se remonta a grandes épocas.
Para el hogar, el estilo francés es sutil, y cuando lo entendemos, ofrece grandes posibilidades para aplicarlo en nuestra vida cotidiana. Un concepto clave debe tenerse en cuenta al principio, y es que, por mucha elegancia que rebose, el estilo francés no es muy perfeccionista.
El diseño de interiores con estilo está orientado para la decoración de más alto standing. Es un estilo francés con clase, fresco y marcado por una mezcla de diferentes detalles. Los ambientes franceses también se caracterizan por ser espacios armoniosos, donde predominan los colores claros, por ejemplo el blanco puro, el crema y los tonos pastel no deben faltar en nuestras habitaciones.
En cuanto al mobiliario, es el que le da ese toque especial. Muchas de las piezas más representativas de la decoración francesa hoy están presentes en estos espacios. Quizá no las de esa época, pero si réplicas de madera natural, la predilecta para el estilo decorativo.
Colores
Los colores siempre juegan un papel importante en la decoración. Para la decoración francesa, son pocas las opciones, sin embargo se pueden crear espectaculares espacios. Por ejemplo, sobre una base clara, puedes añadir toques brillantes de amarillo, dorado, rojo, verde o azul.
Recuerda que también los colores no solamente deben estar en las paredes, sino también en los accesorios, textiles o mobiliario. Por ello, las telas con motivos florales de colores brillantes también son bienvenidas. Eso sí, recuerda que es importante jugar con el contraste, para que no exista un color predominante y todo esté en armonía.
Mobiliario
En cuanto a los muebles, el tipo de selección es decisiva. El estilo francés se caracteriza por muebles antiguos. Sin embargo, ya que encontrarlos puede ser una tarea complicada o los precios pueden ser elevados, la gran opción que recomiendan los especialistas es elegir muebles nuevos de madera natural.
Los muebles de madera natural aportan calidez y elegancia atemporal al ambiente. En este sentido, destaca sobre todo la madera en tonos naturales y en color blanco. En los grandes espacios recomiendan, para acompañar tu mobiliario puede hacer presencia la seda, mientras que en las habitaciones el mejor tejido es el lino.
Paredes
Una de las características del estilo francés es que sus paredes son muy elegantes, ya sea por lo rico del papel tapiz o por las combinaciones de colores que se usan. Si vas a aplicar este estilo, tus paredes, según los especialistas, recomiendan pintarlas en un color oscuro pero que no de aspecto de artificial.
Ten en cuenta que si decides poner más de un color, estos deben tener una armonía entre sí. Puedes elegir algunos tonos naturales como amarillo, verde, rojo, gris, crema, entre otros más que van hacia la tendencia pastel.
Pequeños detalles
La decoración afrancesada tampoco se olvida de los pequeños detalles que conquistan los espacios. Detalles tan exquisitos y románticos, por ejemplo, como una cama con dosel o con faldón para un dormitorio.
Aquí, los textiles decoran y convierten a las habitaciones en espacios acogedores y confortables. Un detalle muy afrancesado consiste en utilizar largas y livianas cortinas en tonos claros que caigan suavemente y arrastren por el suelo.
+De
El estilo francés es muy fácil de entender pero al mismo tiempo muy difícil de imitar. La tendencia afrancesada más pura puede resultar excesiva para los cánones actuales de decoración, por ello es buena idea combinar elementos del estilo francés con detalles modernos, por ejemplo un sofá francés con cojines de estampados modernos.
Hoy, decorar con estilo francés significa apostar por el buen gusto y el confort, obteniendo así un ambiente hermoso, de lujo, relajado y elegante.
¿Sabías que?
El estilo de la decoración francesa es bastante inconfundible. Éste presenta un toque refinado y clásico muy arraigado a épocas pasadas, en las que la burguesía francesa disfrutaba de lujo y glamour.
Decoración francesa, con ese toque de historia
