CIUDAD DE MÉXICO.- Tras cinco meses de conflicto con el Seminario del Taller Coreográfico Universitario, fundado por Gloria Contreras, la UNAM reconoció ayer el programa de formación dancística que diseñó la fallecida coreógrafa y garantizó su continuidad, ahora como proyecto de la Máxima Casa de Estudios.
"Ésta es la manera como la Universidad quiere preservar el legado pedagógico de la maestra Contreras y, al mismo tiempo, satisfacer la demanda de todos estos niños, jóvenes, sus padres y sus familias", dijo el Coordinador de Difusión Cultural, Jorge Volpi, en el cargo desde diciembre.
Su postura contrasta con la de su antecesora, Teresa Uriarte, quien solo reconocía como legado de la bailarina al Taller Coreográfico de la UNAM (TCUNAM), compañía que fundó de manera paralela al Seminario.
Volpi detalló que reanudarán las clases de danza para más de mil alumnos a partir de la segunda quincena de febrero en su esquema regular y en las instalaciones de la Universidad, pero con cuotas de inscripción más reducidas.
Los maestros que colaboraban con la asociación ahora serán contratados por la UNAM y en las próximas semanas se publicarán las convocatorias correspondientes, aseguró.
Anunció también el proyecto para crear un Centro de Extensión Dancística, al sur de la Ciudad, con instalaciones propicias para que niños y jóvenes practiquen la disciplina.
De este modo, Volpi dio por terminada la confrontación con el seminario, originada cuando Uriarte afirmó -nueve meses después de la muerte de Contreras- que la asociación operaba en "una zona de penumbra" porque usaba espacios de la Universidad para impartir clases de danza sin rendir cuentas de las cuotas cobradas a los alumnos.
La tinta corrió desde entonces en el intercambio de declaraciones: por un lado, las autoridades universitarias que señalaban como irregular la situación del Seminario, y, por el otro, la familia de Contreras y los integrantes y alumnos del mismo, quienes marcharon, hicieron mítines en defensa de sus clases y hasta promovieron un amparo.
"Nos da mucho gusto esta decisión, porque el Seminario es una de las grandes obras de Gloria Contreras. Siempre le pareció que toda compañía debe tener una escuela, como parte orgánica", refirió Gregorio Luke, hijo de la creadora.
Destacó la singularidad del proyecto educativo, donde conviven alumnos con bailarines profesionales del Taller Coreográfico, y que no discrimina estudiantes en función de parámetros físicos o edades, como ocurre en la mayoría de las escuelas de danza.
"La de Volpi es una postura totalmente distinta y un reconocimiento explícito al trabajo de la maestra Contreras no sólo en el TCUNAM sino también en el Seminario", destacó el abogado Mauricio Barrera, representante de 104 menores y 27 adultos que presentaron un amparo -no admitido- a finales del año pasado.
"Que se reconozca el legado pedagógico de la maestra marca una gran diferencia. Antes ni siquiera se hablaba de él", añadió Barrera.
