Chacha, un chimpancé macho, escapó por horas del zoológico Yagiyama en Sendai. Su último recurso para no ser atrapado fue subir a un poste de electricidad.
Trabajadores del zoológico intentaron sedarlo, pero el primate siguió escurridizo por las líneas eléctricas.
Al final, los dardos surtieron efecto y el chimpancé cayó sobre un trampolín preparado por los rescatistas.
Funcionaros dijeron en un comunicado que Chacha se recupera satisfactoriamente y no fue electrocutado.
