Ni bien inicia la primavera y las altas temperaturas empiezan a ocasionar molestias y malestares a todas las personas. Y es que el calor, en cierta medida es soportable, pero en estas temporadas del año, se convierte en algo no muy amigable.
En la casa u oficina, el calor suele tener una presencia dependiendo de varios factores, sin embargo, para combatirlos, recurrimos a dos sistemas que nos ayudarán a pasar el momento: aire acondicionado o ventilador.
Estos dos sistemas tienen grandes diferencias, unas que van de la mano con la funcional, y otras que perjudican de manera directa a la salud, pero a la larga, las dos pueden perjudicar a la salud de las personas.
El ventilador es un aparato o sistema que prácticamente no enfría, sino que emite aire menos caliente si el aparato se coloca cerca de una corriente de aire, y las temperaturas no son extremadamente altas. Intentar refrescarse con un ventilador cuando las temperaturas aumentan puede incrementar el estrés del organismo, al dar más aire más caliente que la propia temperatura corporal.
Por el contrario, el sistema de aire acondicionado es muy funcional, aunque para la salud no lo es tanto. Por ejemplo, los cambios bruscos de temperatura ocasionan en las personas resfriados y catarros.
Por ello, es importante que al usar el ‘clima’, se tomen ciertas medidas para no perjudicar al organismo. Sin embargo, ambos tienen grandes desventajas que afecta directamente a la salud.
Las diferencias
Lo bueno del aire acondicionado es que emite aire fresco y seco, además de que puedes controlar su temperatura, sin embargo, pero por otro lado, despide aire demasiado caliente, lo que es más contaminante y gasta mucha más energía.
En el caso del ventilador, este resulta ser menos nocivo, aunque la mayoría hacen un ruido que puede resultar molesto a durmientes sensibles; y si la zona donde vives es húmeda el ventilador no surte mucho efecto.
Amigo del polvo
Los sistemas de ventilación o clima, son amigos infalibles del polvo. Para quienes padecen de alergia al polvo, los ventiladores actúan como verdaderos removedores de todo lo que pulula a nuestro alrededor, de ahí la importancia de mantener limpias las habitaciones.
Para que no sea dañino
Para que el aire acondicionado no resulte dañino, existen tres normas básicas que debes seguir. La primera está en cambiar el filtro cada cierto tiempo, trata de cuidar siempre la limpieza de tu aparato y respeta las temperaturas tanto de día como de noche.
También es recomendable realizar una revisión completa del sistema de climatización por profesionales en instalación y mantenimiento de estos equipos con el fin de evitar la acumulación de bacterias que puedan llegar a ocasionar alguna molestia o enfermedades en las vías respiratorias.
De manera adecuada
Usar el sistema de ventilación o clima con cierta moderación es lo adecuado. La temperatura es un factor clave a la hora de accionar tu aparato de aire acondicionado por la noche. Por ello debes tener en cuenta que, antes de seleccionar una temperatura, el valor sea adecuado para el amanecer, ya que a cierta hora de la madrugada la temperatura desciende y no es la misma con relación a la hora que te fuiste a dormir.
Además, esta acción debe ser considerada ya que cuando estamos dormidos, nuestro cuerpo disminuye de temperatura, por lo que si duermes con la misma temperatura que mantenías durante el día es muy probable que te resfríes.
Recomendaciones
• Mantener el artefacto entre los 23 y 25 grados. Si existe contraste de temperaturas, las mucosas se secan e inflaman lo que provoca dolor de garganta, estornudos, congestión nasal y mayor riesgo de infecciones.
• Por debajo de los 24 grados, aumenta el riesgo de exacerbación de los síntomas en personas con alergias o asma.
• Para dormir conviene utilizar el modo FAN o ventilador que es el de menor salida de aire.
• En los ambientes con aire acondicionado los bebés deben utilizar siempre una remera y para dormir una sábana.
• Salir siempre con algún abrigo para evitar cambios bruscos en caso de ingresar a un ambiente refrigerado en exceso.
+De
Las grandes diferencias de temperatura provocadas por el aire acondicionado contribuyen al aumento de enfermedades respiratorias como laringitis o faringitis y agudiza procesos crónicos en pacientes. Por ello es importante lavar con frecuencia las aspas de los ventiladores y de los filtros de los aparatos de aire acondicionado al inicio de la temporada de primavera-verano, ya que pueden acumular bacterias y hongos.
¿Sabías que?
El mal uso del aire acondicionado causa la mitad de los resfriados en primavera y verano, siendo la causa de una de cada dos bajas laborales en esta temporada.
