Oaxaca.- La presencia de bandas de pandilleros es motivo de inseguridad en las colonias donde se encuentran asentadas, pues éstos pelean su territorio a muerte. Colonias de las agencias de San Martín Mexicapan, San Juan Chapultepec, Montoya y Santa Rosa Panzacola, son consideradas “puntos rojos” por la presencia de cholos.
Para muchos, observar a jóvenes con vestimenta de cholos y “tapizados” de tatuajes, es sólo una moda que tarde o temprano pasará y los integrantes de las bandas podrán continuar con su vida normal.
Sin embargo, para quien se integra en una banda, debe pasar por muchas pruebas para ser “aceptado”, así como también es condicionado para que no deje la organización, o de lo contrario, debe atenerse a las consecuencias.
Así lo revelan estudios realizados por la Unidad de Prevención de Delito de la Comisión General de Seguridad Pública, Vialidad y Protección Civil Municipal, que desde hace varios años han dado seguimiento a las bandas de cholos Los 13VTS, Los 18 y Los 21, con presencia en todas las agencias y colonias.
La iniciación
La titular de la Unidad reconoce que los cholos se acercan a las escuelas, principalmente en las secundarias, primero, para amenazar a los estudiantes y despojarlos de dinero, luego para “invitarlos” a formar parte de su banda.
“De tanto que los acechan, acosan, supuestamente inicia una relación de amigos, de protectores, pero el principal objetivo es reclutarlos para que ingresen a la banda”, señala.
Y como en todos los casos, el blanco perfecto es el joven que tiene una familia disfuncional, donde hace falta el padre o la madre, o donde ambos abandonan a los hijos por la necesidad de ir a trabajar.
Entonces, el estudiante prefiere pasar el tiempo con sus “nuevos amigos” y poco a poco se va alejando de la familia.
Lo más grave, dice, es cuando el joven cae en las drogas y si el padre o madre no lo detecta a tiempo, puede convertirse en un vicio grave, que lo alejará por completo de la familia para pasar más tiempo con la banda.
“La necesidad por tener dinero para poder adquirir droga, lo puede llevar a iniciar una vida delictiva, pues muchos jóvenes se ven obligados a robar para obtener dinero y poder mantener su vicio”.
Presencia de bandas
La agencia de Santa Rosa Panzacola, por ser una de las más grandes del municipio de Oaxaca de Juárez, concentra a las tres bandas de cholos que funcionan en el estado: Los 13VTS, Los 18 y Los 21.
Por ello, es común saber de enfrentamientos entre los integrantes de esas bandas. “Es curioso, pero una vez que se enfrentan, pactan su territorio y en ocasiones hasta se unen para evitar los patrullajes de la policía en sus zonas, que por su difícil acceso, ellos se apuestan en las partes altas y lanzan todo tipo de proyectiles a las elementos y vehículos oficiales”.
Asesinan a menor
El domingo 28 de febrero, a las 22:00 horas, un grupo de jóvenes integrantes de la banda de cholos Los 21 se tomaba unas cervezas en la calle de prolongación de Prolongación de Insurgentes, del sector 8 de la colonia Lomas de San Jacinto, Santa Rosa Panzacola.
Para muchos es un simple número. Para Luis Andrés y sus amigos, representaba el símbolo de su banda. Esa banda a la que defienden hasta con la muerte.
La pelea inició en la calle de prolongación de Insurgentes, precisamente donde se observa el número 21 en una de las escalinatas.
Luis Andrés y tres de sus amigos se embriagaban con unas cervezas que habían comprado en una tienda cercana a ese lugar.
Unos minutos después, al lugar llegó una persona mayor, al parecer padre de otro joven que también es cholo, quien comenzó a insultarlos.
Luis Andrés quedó al frente de él y cuando éste intentó golpearlo, se hizo atrás unos pasos.
Ahí quedó, al filo de otra escalinata, que da a la calle Margarita Maza; al parecer, el joven recibió una puñalada en el corazón, por lo que cayó herido.
Luego, su vecino le propinó varias patadas, por lo que Luis Ángel rodó por varios metros sobre las escalinatas.
Producto de esos golpes, murió en el acto al presentar traumatismo profundo de cráneo, mientras que el responsable logró escapar.
Crímenes sangrientos
Al actuar bajo los efectos de la droga o algún enervante, los crímenes se realizan de manera sangrienta.
El crimen de Juan Carlos Carbajal Dorantes, conocido como el Patas, ocurrió el 30 de mayo de 2010 en la agencia de San Juan Chapultepec.
El Patas era líder de una banda de cholos en esa zona, pero al acudir a una fiesta, se encontró con cholos de una banda contraria, quienes lo golpearon y sacaron de manera violenta del domicilio.
Durante la madrugada, la policía fue alertada sobre el hallazgo de su cadáver en una obra en construcción de la misma colonia.
Los cholos lo atacaron a manera brutal y le desfiguraron el rostro a puñaladas.
Deben pasar pruebas para ser aceptados
Para ingresar a una banda, los jóvenes deben pasar ciertas pruebas: la más sencilla, realizar pintas en lugares visibles con alguna leyenda o nombre de la banda.
Los jóvenes que desean ingresar deben ser "bautizados" por los integrantes, lo que consiste en ser golpeados de manera brutal por cuatro integrantes y ahí verán sus aptitudes para defenderse.
Si se trata de una mujer, puede escoger entre 4 minutos de golpes y patadas por 4 miembros de la pandilla o sostener relaciones sexuales con el líder de la pandilla o en algunos casos con 4 miembros de la clica (muchas jóvenes se integran a la pandilla desde los 14 años).
Y si algún miembro desea dejar la banda, le preparan una “despedida” que consta de golpes, patadas y correr el riesgo incluso de ser “picado” (por arma punzocortante); esta decisión es bajo su propio riesgo de salir lastimado de gravedad.
Hay otro caso que no es muy válido o reconocido, es en el momento de “casarte”; avisas que por esta decisión ya no quieres formar parte, aunque en el espíritu de esta decisión sigues perteneciendo a la clica.
Prevenir el delito
Ante la presencia de varias bandas de cholos en las agencia de Santa Rosa, Montoya, San Martín Mexicapan, el municipio de Oaxaca de Juárez recibe apoyo del gobierno federal para aplicar diversos programas de prevención del delito.
Éstos son canalizados a través de la Unidad de Prevención del Delito Participación Ciudadana de la Comisión General de Seguridad Pública.
Actualmente el programa se aplica en esas agencias, catalogadas como Polígono Uno y Dos.
A través del programa, se han aplicado diversos talleres y capacitación a jóvenes y mujeres.
A los jóvenes se les imparten cursos y talleres a fin de alejarlos de las drogas, mientras que las personas adultas reciben capacitación en algún oficio, como costura, panadería y repostería.
La atención también se centra en niños y jóvenes a quienes invitan a participar en eventos deportivos y culturales, como fomentar las actividades recreativas y la recuperación de espacios abandonados o utilizados por las bandas.
