La popularidad y el aumento en el consumo del mezcal son un indicio para apreciar cómo la tendencia comercial y la industrialización –como la que tuvo el tequila– alcanzó a las tierras oaxaqueñas y a sus mezcaleros, quienes combaten la norma 199, impuesta por la Secretaría de Economía en el proyecto de Norma Oficial Mexicana (NOM), desde su anuncio en noviembre de 2015.
Este martes en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), los integrantes de #SeLlamaMezcal y los representantes de cooperativas de las regiones se reunieron con productores artesanales de mezcal, quienes afirmaron que presentarán un texto jurídico a la Secretaría de Economía, en el cual recabaron firmas para denunciar que no existió una consulta ciudadana para la implementación de la norma y también para derogar la Denominación de Origen.
"Ninguno de nuestros productos tiene marca, ninguno produce más de mil litros anuales ni utilizamos equipo industrial como el de las corporaciones", afirmó Sósima Olivera, integrante y catadora de mezcal quien dijo que ahora inicia una jornada para impedir que esta norma prevalezca.
Abel Alcántara, promotor del movimiento, mencionó que "los más afectados son los productores de la Mixteca y la Sierra Norte porque no están incluidos en los denominados de origen. En este país se empieza a perder la historia, la cultura y la tradición", además de afirmar que estos maestros del mezcal poseen conocimientos de botánica, de zoología y biología, aunque no tengan el conocimiento científico, tienen la sabiduría de la experiencia.
Feliciano, Jacobo, Buenaventura, Gilberto, Rodolfo, son algunos de los nombres de los mezcaleros que representaron a quienes por la lejanía de sus comunidades no pudieron asistir a presentar la denuncia en la capital de Oaxaca.
La representante legal de los maestros mezcaleros, Josefina Vázquez, mencionó que la mayoría de ellos no concluyó sus estudios y no saben de procesos normativos ni de leyes, por lo que la supuesta consulta ciudadana fue un "dar por hecho" el resultado y un acto impune.
