Existen diferentes acciones que como consumidores podemos comenzar a practicar si queremos tener un estilo de vida más sustentable. Dentro de nuestro hogar podemos ser parte de un gran cambio teniendo actitudes que fomenten el cuidado del planeta.
Si bien es cierto que es difícil escoger por dónde empezar, sin embargo el cambio comienza por uno mismo, desde que elegimos los productos que compramos hasta cuando decidimos su fin al momento de desecharlos. Esto significa que, antes de tirar cualquier desecho podemos reutilizarlo pensando que ese mismo material podemos reutilizarlo y transformarse en otra cosa.
Los frascos de vidrio, la basura electrónica, los envases de plástico PET, y toda la clase de desechos que nos podamos imaginar, son un ejemplo de basura reciclable. También es importante elegir los productos que compramos, priorizando aquellos que se pueden reciclar y dejar en segundo término los que no.
Para que un producto se pueda reciclar es necesario separar nuestros residuos según su origen; los residuos orgánicos de los inorgánicos.
Los residuos orgánicos son los restos de comida ya sean vegetales o cáscaras de frutas, y los inorgánicos se clasifican según lo que no se puede reciclar como vasos de telgopor sucios, envolturas de golosinas, y por último están los materiales reciclables que son todos aquellos limpios y secos que pueden recuperarse para ser materia prima de otro nuevo producto como los envases, cartón y metales.
Una manera adecuada y fácil de separar la basura es poner recolectorios diferenciando la basura orgánica de la inorgánica.
En el caso particular de los envases de leche, jugo, salsa o vino, el proceso de separación para su reciclado es muy sencillo y podemos hacerlo en nuestros hogares, abriendo y desplegándolo de sus uniones para después enjuagarlo con poca agua para sacar los restos de alimento y finalizar con aplastarlos apilando todos los envases en un solo lugar para facilitar el transporte.
Estos envases son separados del resto de los materiales ya que atraviesan diferentes procesos de reciclado en los cuales se aprovechan los tres materiales que componen el mismo: cartón, polietileno y aluminio.
Qué hacer con tus gadgets viejitos
Aunque ya no funcionen bien tu celular o computadora viejita, tienen materiales útiles para la fabricación de nuevos electrónicos y sustancias como plomo o cadmio que resultan peligrosas si no se desechan de forma adecuada. Descubre cuál es el mejor uso que puedes darle a tu dispositivo obsoleto.
1.Recíclalos
Tu dispositivo es muy viejo o está en muy mal estado para venderlo o intercambiarlo. Lo mejor que puedes hacer es llevarlo a un centro de reciclaje para que dispongan de él de forma segura.
Centros de Atención al Cliente Telcel: aceptan teléfonos, cargadores y sus accesorios.
2. Dales otro uso
Si tus dispositivos aún funcionan, pero ya no los usas y tampoco quieres venderlos o regalarlos, piensa en cómo puedes darles un nuevo uso.
Por ejemplo: usa tu iPod classic como un disco externo para guardar contenidos específicos como fotografías o archivos que casi no usas.
Si tienes un celular con cámara, descarga la aplicación Presence Web Cam para convertirlo en una cámara remota que te permitirá saber qué es lo que hace tu mascota o si todo se encuentra bien en tu hogar. Está disponible de forma gratuita para Android y iOS.
3. Véndelos
Para saber cuál es el precio justo por el que deberías vender tus dispositivos, visita http://www.gadgetvalue.com/ en donde puedes ingresar la marca, tipo de gadget, y características como memoria o tamaño de la pantalla y obtendrás el precio aproximado de venta.
4. Cámbialos
Buy Back iShop: lleva tu iPhone y iPad a una tienda iShop para intercambiarlo por crédito para comprar uno nuevo. Es válido con iPhones desde el modelo 3 hasta el 5S y 5C y con cualquier modelo de iPad anterior al Air 2. Puedes obtener hasta tres mil pesos por tus gadgets, según el estado en que se encuentren
