XIA, Chicomezúchitl, Ixtlán de Juárez, Oaxaca.- Casi de 100 en 100 años, en este pueblo hay una transformación para dar empleo.
Se relata en la historia que en mayo de 1833 se firmó un contrato para el inicio de la operación de la Fábrica de Hilados y Tejidos en esta localidad, con capital alemán.
En la construcción de la factoría participaron más de 100 habitantes de Chicomezúchitl. Durante ocho décadas la empresa brindó trabajo a los habitantes de la región.
A la distancia, a finales de 1937, el gobierno Federal decidió aprovechar la represa con que contaba el poblado en sus terrenos para la instalación de una planta hidroeléctrica, bautizada como “Lacheni Xía”, la cual fue inaugurada en 1938 por el entonces presidente de la República, general Lázaro Cárdenas del Río.
Para 2016 los comuneros han determinado generar empleos con el inicio de un proyecto de ecoturismo, aprovechando las bondades de la naturaleza: el agua de la presa, rehabilitación de aquella hacienda de la fábrica de hilados y tejidos, y de la histórica hidroeléctrica.
Para llegar a Xía –a tres kilómetros del centro de la población de Chicomezúchitl --, es obligatorio pasar por un sitio desde donde se divisa una enorme cañada por la cual desfilaron los caudales del Río Grande, el cual dio origen al otrora famoso “Puente de Fierro”, que también es historia.
Jaime Luna Martínez --antropólogo y promotor de la “comunalidad” en la Sierra Juárez--, rescató el testimonial sobre ese río que en el territorio de Chicomezúchitl cobraba grandeza.
“Recuerdan los abuelos que el río era muy grande que más abajo se convertía en mar; después nadie supo qué pasó de ese río…
“Cuando se tenía que cambiar la madera del puente, todos los pueblos asistían, se armaban grandes fiestas luego de que el puente quedaba terminado.
“Después que el puente se hizo de fierro con el apoyo del entonces presidente de la República, Porfirio Díaz, con ello desaparecieron las celebraciones de cada comunidad por el corte anual de su árbol, lo mismo las faenas para el traslado del árbol desde el monte hasta la comunidad, y luego hasta el río.
Llegaron las desgracias
“Muchos murieron en estas reparaciones porque era una faena delicada. Era un tequio pesado, peligroso. Los muertos se convertían en los cuidadores del puente. Pero con el puente nuevo y la suspensión del tequio regional empezaron las desgracias”.
Se enumera una epidemia de tifo, muerte del ganado, llegada de empresas mineras, empresas canadienses para la explotación forestal, comenzó la migración, etc.
El río empezó a "enflacar", ya no bajaba la cantidad de agua que antes.
En el 2010 –casi 100 años después de su construcción--, las intensas lluvias provocadas por el huracán “Stan” acabaron con la vida de “Puente de Fierro”, construido por indicaciones del general Porfirio Díaz, “el cual yace entre rocas y arena del río a merced de pepenadores de fierros viejos”, reportó –justo hace un año--, el corresponsal de NOTICIAS, Melquiades Cortés Vásquez.
Al rescate
A ese micro pincelado de historia, los comuneros quieren hacer la propia, la que trascienda y no dejar morir en el intento de preservar la naturaleza.
Hace tres años con el cobijo de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) se analizó el proyecto de ecoturismo. "Nos dieron el palomazo --cuenta Pedro Lázaro Hernández, tesorero del Comisariado de Bienes Comunales--, al darse cuenta que contamos con muchos espacios de atracción para los turistas propios e internacionales. Para todo esto ya tenemos nuestro Comité de Ecoturismo encabezado por José Alberto Felipe Lara. La obra para construir el comedor ya tiene avance importante. Ya compramos las dos primeras lanchas".
Para el entrevistado hay optimismo entre todos los integrantes del Comité como de la población, "si el proyecto sale bien y tenemos el éxito, los beneficios serán para todos. La meta es que para la Semana Santa ya contemos con una primera etapa funcionando. Para eso debemos echarle ganas, juntos podemos hacerla..."
“Tenemos muchos lugares muy interesantes. No creo que hayamos despertado tarde, nos atrasamos. Lo importante es que ya nos organizamos, ya estamos trabajando”:
Julio Vásquez Paz, comunero
A mover el futuro
En uno de los extremos de la presa --de donde partía el agua por conducto de un canal y desembocarla en cascada para mover una turbina generadora de energía eléctrica--, don Julio Vásquez Paz observa apacible:
"Esto puede tener un futuro exitoso. Tenemos muchos lugares muy interesantes, de antemano sabemos que atraerá mucho turismo. No creo que hayamos despertado tarde, nos atrasamos. Lo importante es que ya nos organizamos, ya estamos trabajando. Aquí cabe una ruta con caballos, estanques para crianza de mojarras. Nos falta difusión. Insisto, ya empezamos y vamos a demostrar que los serranos podemos y mucho..."
Una persona emprendedora, gustosa en su responsabilidad es don Bernardo Felipe Arellano, es el regidor de Hacienda y encargado de la presidencia en ausencia del munícipe:
"La gente grande le está entrando a terminar este proyecto, la idea es dejarle algo a nuestros hijos, a los jóvenes del pueblo. Si todo sale bien, tendremos empleos para los jóvenes. Por eso invitamos a la juventud a que sea entusiasta, retomar el proyecto y ampliarlo".
Felipe Arellano sostiene que su pueblo no puede quedarse cruzado de brazos ante una migración creciente y menos por el desaliento.
"Nosotros decimos: ¡Podemos! y vamos. Si la Unión Liberal de Ayuntamientos de la Sierra Juárez trae el empuje, pues vamos..."


