El diputado de Morena, Emilio Joaquín García Aguilar, presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Desarrollo Forestal Sustentable del Estado de Oaxaca, a fin de que la Comisión Estatal Forestal implemente un esquema obligatorio de reforestación en los lugares deforestados por la actividad humana y de forestación en las zonas urbanas de los ayuntamientos.
De acuerdo a la iniciativa, el estado cuenta con una superficie forestal de 6.3 millones de hectáreas, de las cuales 6.1 millones de hectáreas se conforman de bosques y selvas, siendo los ejidos y comunidades propietarias de 5 millones de hectáreas. Según datos proporcionados por la Comisión Nacional Forestal en 2019 Oaxaca ocupó el tercer lugar a nivel nacional en la producción forestal, con 624 mil 937 metros cúbicos anuales.
Señala que esta actividad es muy importante para el estado al generar ocupación para las personas que viven en ejidos y comunidades que dependen de los recursos forestales, pero debido a problemas internos y, al no tener capacitación adecuada en materia de preservación de bosques, no le dan importancia al deterioro del medio ambiente que genera la explotación de este recurso natural.
Añade que se tienen que desarrollar programas serios de reforestación donde se involucren los tres ámbitos de gobierno y la población porque sólo de manera conjunta se podrá detener el cambio climático y la desertificación. “Estamos seguros que tendremos como resultado la conservación de la biodiversidad y de los ecosistemas contribuyendo en la mejora de la calidad de vida de la población que los habita y, sobre todo, estaremos superando la pobreza sin trastocar la cultura y los usos y costumbres de sus moradores”.
Subraya que al establecer en la ley la obligatoriedad de la reforestación se está construyendo el andamiaje legal para contribuir en el éxito de las principales reformas que en materia de medio ambiente.
Señala que la obligatoriedad incluye a municipios urbanizados porque es ahí donde se genera la contaminación, donde la falta de árboles es sumamente notoria, sin que hasta la fecha se cuente con una verdadera intención de rescatar los espacios destinados para alojar árboles o, por lo menos, sembrar plantas de ornato que contribuya a cambiar la imagen de un entorno encementado y propenso a elevar las temperaturas del medio ambiente.
