Para evitar algún probable brote de rabia en esta época de temperaturas altas, especialistas veterinarios sugieren tomar las medidas necesarias para prevenir que las mascotas de compañía, que en esta cuarentena por COVID-19 pasan más tiempo con las personas, contraigan esta enfermedad u otras.
“Es importante verificar que cumplan con su cuadro completo de vacunación y sus refuerzos correspondientes, además de que tengan una alimentación balanceada en la que, además de lo que comúnmente coman, haya croquetas o algún tipo de postre, de éstos que vienen en sobre. No hay que exponerlos al sol y que tengan agua a la mano”, mencionó la médica veterinaria Tania.
Indicó que esta recomendación surge en medio de la pandemia epidemiológica por el brote y propagación de Coronavirus (COVID-19) a nivel mundial, la cual ha colapsado los servicios de salud de diversos países y ha provocado el cierre de establecimientos de diferentes giros, entre ellos las veterinarias.
A esto se debe sumar el hecho de que, al mantenerse en cuarentena, las personas están en mayor contacto y por más tiempo con sus animales de compañía, lo cual aumenta el probable riesgo de un potencial contagio.
“Muchas personas aman a sus animalitos, pero es importante aclarar que hay formas de mostrar ese amor; lo ideal es no besarlos en la boca, no acercar su cara a la nuestra y asearlos cada tercer día, además de lo ya mencionado del cuadro de vacunación”, afirmó la doctora.
En ese sentido, señaló que es necesario acudir a la clínica veterinaria más cercana para revisar el estado óptimo de salud de la mascota, pues las altas temperaturas que se registran en la entidad recientemente, el confinamiento y la falta de contacto con el exterior por parte del animal, le pueden provocar ansiedad o depresión, lo cual los vuelve más vulnerables.
“Sí, lo ideal es atender las recomendaciones pero también, en la medida de lo posible, sacar a los perritos aunque sea a que hagan popó, porque el encierro también los puede poner ansiosos y hasta agresivos, o todo lo contrario, muy tristes, con depresión, y eso en automático los vuelve más vulnerables pues sus defensas se encontrarían bajas”, concluyó la veterinaria.
