De niño no encontraba el rumbo en el beisbol pero la vida le tenía destinada “la serpentina” de los strikes.
Sus inicios en esta disciplina fueron desde los cinco años de edad. Su abuelo transmitió el gusto por el “rey de los deportes” en el núcleo familiar.
Los Mayos del CREA de la Liga del Instituto Mexicano del Seguro Social en Mexicali, un club de tradición en esa entidad, fue el espacio donde se desempeñó en su niñez.
Pero a los 12 años de edad, Irwin Delgado sentía que no lograba “fajarse” en el diamante y decidió retirarse tempranamente.
“Tiré los spikes y el guante. Honestamente nunca fui bueno. Era malo pitchando. Era malo bateando. No se me daba nada. Era malito, lo admito, estoy consciente de eso, pero lo que sí me gustaba mucho era correr”, comparte el lanzador estelar del rol de abridores de los Guerreros de Oaxaca.
Y justamente esa afición al atletismo sería una de las claves de lo que ahora es su brillante carrera en el sector profesional.
Su instructor de beisbol en el nivel preparatoria, el ex profesional Pedro Carranza, lo inscribía en las atléticas de montaña y de campo traviesa en Mexicali, un aspecto que fortalecería sus piernas, lo que fue factor, llegado el momento, para su desempeño en la posición de pitcher.
Así, a los 15 años de edad, Irwin Delgado retornó al beisbol tras la invitación de su gran amigo Luis Juárez.
“Nuevamente empecé a recobrar el gusto por el beisbol pero ya no tenía la presión de la tradición familiar”, relata.
La gran velocidad que emanaba de su brazo comenzó a llamar la atención cuando llegaba a los 17 años, y después de graduarse de la preparatoria llegó la invitación de las Águilas de Mexicali de la Liga Mexicana del Pacífico.
Fue entonces que decidió dejar a un lado los planes de estudiar la universidad para probar suerte en el beisbol profesional. En ese primer año no se quedó en el plantel de su entidad natal, lo cual conseguiría en el 2010.
Pero también había referentes de su buen brazo entre los buscadores de talento (scouts) en el verano y luego le llegaría la invitación de los Diablos Rojos del México, con los que firmó en octubre del 2008.
BUSCA UN LUGAR EN ROSTER BÉLICO
De esta manera, para el 2009 hace su primera pretemporada con Guerreros, y aun cuando no fue integrado al roster, no dejó de tener la mira bien fijada en su objetivo.
Momentáneamente fue enviado a la liga de desarrollo Norte de Sonora pero luego de dos semanas del calendario regular de la LMB, es llamado para debutar con los Diablos en ese mismo año.
Su debut fue como relevista con la novena escarlata en el Foro Sol.
De inmediato, Irwin mostró sus facultades y se estableció en el staff de pitcheo con los “pingos” durante cinco años, del 2009 al 2013.
Es en el 2014 cuando llega a Guerreros y de inmediato plasmó sus buenas facultades al registrar cuenta de 9-6 en ganados y perdidos, respectivamente, y Porcentaje de Carreras Limpias(PCL) de 4.55.
Recta, slider, cambio y curva, es de lo que más domina en su repertorio de lanzamientos, y alcanza velocidades de entre 88 y 90 millas.
AÑO ESPECIAL
En la Temporada 2017 de la LMB vivió un año especial, durante la primera mitad de la temporada se mantuvo como líder y sublíder de la lista de los 10 mejores lanzadores del circuito, así como en la del departamento de ponches e incluso en la de juegos ganados.
Para el lanzador originario de Mexicali, Baja California, de 28 años de edad, sin duda, fue una campaña especial, ya que también participó por primera vez en un Juego de Estrellas, efectuado en Campeche, donde cumplió a cabalidad cuando fue traído del bullpen.
BOX Y AUTOS
Fuera del beisbol, a Irwin le gusta disfrutar de las peleas de box profesional y es un amante de los automóviles clásicos. Su favorito es el Mustang modelo 1968.
Gusta de ver series de televisión y sus películas favoritas son las “sagas” de Rápido y Furioso. La música de banda es su predilecta.
FAJARSE EN LA LOMA
Pararse en el montículo ante cientos o miles de aficionados en un estadio, con todas las miradas encima, ya que tras cada lanzamiento comienza cada jugada, es complicado.
“Un día un grandes ligas me dijo que cuando dejara de sentir el hueco en el estómago o el hormigueo, que me retirara y creo que desde que me pongo el uniforme y sé que voy a lanzar, sigo sintiendo un hueco o ansiedad por estar pitchando. Creo que tenía mucha razón, y el día que deje de sentir eso, será tiempo de decir adiós.
“La madurez te ayuda sacudirte la presión. Hay ocasiones en las que no te sientes muy a gusto pero la mente controla tu temperamento y esa parte me ha ayudado bastante para hacer bien las cosas y la afición quede contenta con la actuación”.
EN LA MEXPAC
Irwin Delgado jugó su primera temporada en la Mexpac en el 2010 con las Águilas de Mexicali, franela que defendió cuatro años consecutivos. Luego pasó a formar parte de los Yaquis de Ciudad Obregón y en la campaña 2019-2020 jugó para los Venados de Mazatlán, con quienes disputó la Serie Final y fue subcampeón.
