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Hoy se cumplen dos años de la llegada de Pedro Vázquez Villalobos a la Arquidiócesis de Antequera

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

Entre circunstancias excepcionales que ha provocado la pandemia del coronavirus, como la suspensión total de las celebraciones litúrgicas en los templos, el arzobispo Pedro Vázquez Villalobos cumple hoy dos años de ministerio episcopal en Oaxaca.


“Esta ciudad no se parece en nada a lo que vivimos hace dos años; estaba con mucha esperanza e ilusión por recibir a quien iba a ser su nuevo arzobispo, pero tengo la esperanza de que pronto vamos a salir de esta situación y regresaremos a nuestras labores ordinarias”, afirma.


El mitrado dice que llegó a la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, con una gran ilusión de servir a Dios, después de dejar la Diócesis de Puerto Escondido, donde se desempeñó como obispo durante cinco años.


“Con la ayuda de Dios, he podido dar lo mejor de mi vida y de mi ministerio a esta arquidiócesis”, señala.


Aunque, reconoce que podría dar más de lo que hasta ahora haa ofrecido como pastor religioso.


“Pero no ha quedado por mí, descubro mis limitaciones en muchos aspectos de la vida, mis deficiencias, mis miserias y mis pecados, pero he tratado de ser lo mejor en mi relación con los sacerdotes, con los seminaristas, con las religiosas, los religiosos y no se diga, con nuestro pueblo”, asienta.


"Pidan por mí" 


Por eso, pide a los católicos orar por él para que sea ese arzobispo que necesita la Iglesia Católica en Oaxaca.


“Pidan mucho por mí, porque quizá algunos no han recibido lo que ellos esperaban, pero también pidan por los sacerdotes, que son mis más cercanos colaboradores, por ser el signo de presencia del arzobispo en cada una de las comunidades. Pidan también por todos lo que se han ido comprometiendo a ser servidores en las comunidades, sin esperar nada a cambio, solamente la recompensa que viene de Dios”, agrega.


También dio gracias a los creyentes todas las muestras de afecto y cariño ofrecidas durante estos dos años.


“Agradezco que ustedes con ese espíritu de sencillez, me hayan permitido vivir con ustedes, gracias por abrir su corazón, por estar ahí, gracias por su corazón amado, bendecido por Dios”, añade.


Incluso, subraya que los católicos son una bendición divina, para seguir luchando por ser un buen pastor.


“Con la gracia de Dios, con la ayuda de ustedes, seguiré sirviendo a esta arquidiócesis con un pueblo lleno de piedad, religiosidad y amor a Dios, a la Virgen María y a los santos”, señala.


Encomienda a Nuestra Señora de la Soledad


Ante la pandemia del coronavirus, encomendó a la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca a Nuestra Señora de La Soledad.


“No nos olvidemos los oaxaqueños que tenemos una madre, una madre en el cielo y una madre que nos dejó nuestro Señor cuando estaba al pie de la cruz. Estamos bajo su cuidado”, anota.


De hecho, subraya que la venerada imagen ha bendecido y protegido a Oaxaca, durante casi sus 400 años de presencia maternal.


“Nos ha hecho sentir su presencia, su compañía y su cuidado de madre, nos ha librado de terremotos, epidemias, hambres y de tantas cosas. Por eso pongo en su protección a nuestro Oaxaca y podamos salir pronto de esta emergencia”, indica.


No obstante, llama nuevamente a los católicos a mantenerse en casa, porque aún restan días difíciles por la pandemia.


“Los que están al frente de la salud, nos dicen que se nos vienen días y más difíciles. Por eso, vamos pensando como hermanos, como comunidad, como familia y cuidarnos. Nos dicen que estemos en nuestra casa, esa insistencia es por algo y eso significa que no haya tantos contagiados, porque los hospitales están limitados”, refiere.


Incluso, pide otra vez creer y cumplir las medidas sanitarias recomendadas, a quienes dudan aún de la existencia del coronavirus.


“Muchos no creen en esto, respeto su pensamiento, sus razones, para no creer, pero los invito a que cuiden la vida de su hermano, cuidando su propia vida. Ojalá hagan caso, quédense en casa y que Dios nos bendiga, nos proteja y nos defienda de todo peligro”, apunta.


Pobreza en tierra rica


El mitrado asumió la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, el 25 de abril de 2018, en una misa en el auditorio Guelaguetza.


En la homilía llamó a los gobernantes caminar por la huellas de Jesucristo y actuar con misericordia con el pueblo porque “sufre la pobreza, viviendo en una tierra rica”.


Antes, acudió a la Basílica de Nuestra Señora de la Soledad, donde se postró a los pies de la Patrona de Oaxaca. Después de un recorrido a pie, hizo su profesión de fe en la catedral de Nuestra Señora de La Asunción.

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