Las actividades administrativas del Registro Civil del estado actualmente están suspendidas, por lo que desde el inicio de la contingencia sanitaria por el COVID-19 se han suspendido 230 bodas civiles.
De acuerdo con personal de la dependencia, los únicos servicios que se están brindando son certificados de nacimientos y defunciones, por lo que casi 28 trámites están en pausa.
Asimismo, trabajadores señalaron que los demás trámites no cuentan con cancelaciones debido a que no necesitan una cita previa, pues sólo se les da un tiempo estimado en el que se le ofrecerá una respuesta a la ciudadanía.
“Difícilmente agendamos cita, sólo en caso de que sea búsqueda de archivo”, añadió la instancia.
Afirmó que son alrededor de mil 500 trabajadores los que actualmente se encuentran en cuarentena, pero hay guardias laborando con un horario de 10:00 horas de la mañana a 14:00 horas de la tarde.
Mencionó que las oficinas del Archivo Central, Armenta y López y García Vigil, en el Centro Histórico, están en cuarentena acatando la disposición oficial; no obstante, en las oficialías mantienen guardias para la inscripción de nacimientos y defunciones.
Detalló que en el estado tienen instalados 26 módulos de servicios digitales ubicados en centros comerciales, así como terminales de autobuses, en los cuales se pueden hacer trámites en pocos minutos.
Sin embargo, éstos sólo están instalados en la región del Istmo y en la capital oaxaqueña, y están expidiendo solamente certificaciones de nacimiento.
Destacó que hay casos en los que no está el acta de nacimiento en el sistema, lo que se debe a que no se ha terminado el proceso de corrección o alguna aclaración y no se ha concluido el procedimiento.
El personal también señaló que desde el pasado 23 de marzo, fecha en la que se decretó la suspensión de actividades en oficinas, y hasta el pasado 21 de abril, el Registro Civil han contabilizado 134 inscripciones de nacimientos a nivel estatal, siendo la región de la Costa la de mayor número con 50.
Asimismo, lamentó que tienen el registro de mil 18 defunciones, de las cuales 919 fueron de muerte natural, mientras 99 por violencia.
