La falta de compradores de artículos de lucha libre hizo que Ezequiel Marín cambiara la confección de máscaras de luchadores por hacer cubrebocas reutilizables con el estilo de los gladiadores mexicanos.
El comerciante detalló que a diferencia de las máscaras, a los cubrebocas les agrega dos capas de pabellón quirúrgico para contar con la misma calidad de los convencionales, con lo cual ha logrado tener ventas durante la contingencia sanitaria.
Afirmó que sus mayores compradores en Oaxaca son los extranjeros, ya que vende sus productos en tiendas de artesanía en la capital, pero ahora por la contingencia sanitaria, estas ventas se suspendieron.
“Las ventas cayeron, pero ahorita estamos tratando de levantarnos con los cubrebocas de lucha libre”, mencionó.
Ezequiel relató que en otras ocasiones han elaborado cubrebocas para motociclistas y personas que trabajan con alimentos, por lo que ya tenía una noción de cómo elaborarlos; aunque en esta ocasión les agregó el pellón quirúrgico.
Señaló que este material lo compró cuando comenzó a ver en las noticias que la pandemia se complicaría, por ello viajó a la Ciudad de México donde la venta de pellón quirúrgico estaba creciendo.
“Apenas me metí a checar en Internet el precio en caso de que se me termine la cantidad que compré y vi que su precio incrementó en un 400 por ciento”, lamentó.
El gusto por la lucha libre en México se ha reflejado en sus ventas, pues diariamente tiene pedidos de hasta 20 piezas para ciudades como Guadalajara, Monterrey e incluso Estados Unidos.
De acuerdo con el comerciante, no puede excederse de ese número de piezas ya que sólo son tres personas las que trabajan en su taller, pero agradece que todos los días tenga pedidos en sus plataformas digitales.
Cabe señalar que el precio de cada cubrebocas es de cien pesos y en caso de enviarlos, tarda aproximadamente dos días de entrega.
Asimismo, destacó que crea diseños especiales para las máscara, si así lo desea el cliente, aunque los más solicitados son de Blue Demon y El Santo.
Cubreboca de tela
Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan el uso de cubiertas de tela para desacelerar la propagación del virus del COVID-19 y evitar que quienes puedan tener el virus sin saberlo lo transmitan a otras personas vulnerables.
Los CDC dice que usar lavadora y secadora es suficiente para volverla a utilizar, además de que su lavado no debe dañarlas ni hacerles perder su forma, además de que No lavarlas tras ser usadas puede convertirse en un foco de infección.
