La técnica de dorado, por muchos años ha sido fundamental en las encuadernaciones para dar a conocer el título, la fecha en la que fuera encuadernado, e incluso, para deleitarnos con gran variedad de adornos en los contornos de la cartera.
Esta técnica decorativa para encuadernación, consiste en la utilización de oro en papel o en película para fijar el diseño realizado por el encuadernador. El dorado con oro tiene sus raíces en la encuadernación Árabe, encontrándose ejemplares que incluyen esta técnica, al menos desde el siglo 13.
La encuadernación hispanoárabe y mudéjar utilizó la técnica y la exportó a Italia probablemente a través de Nápoles, alrededor del siglo 15. El auge del dorado como técnica decorativa viene de la mano del Renacimiento italiano, de algunos talleres como el del famoso impresor Aldo Manuzio.
Más tarde, en el siglo 16, se difundió y desarrolló intensamente en Francia, desde entonces ese país ha liderado de forma importante la decoración en la encuadernación, destacándose en Europa; una de las aplicaciones más vistosas la constituyen las denominadas pieles de pasta española, que son las pieles de zumaque (badana) en su color natural.
Encuadernación artística
La técnica decorativa de encuadernación artística consiste en estampar en seco y con calor, hierros de mano, ruedas, paletas o planchas grabadas al igual que el dorado, implica una labor previa de preparación de la piel, en este caso sólo con humedad. Ha de calibrarse también la temperatura de los hierros y planchas pero en distinto grado para el dorado, ya que no se debe fundir el oro, y un excesivo calentamiento podría quemar la piel.
La decoración del libro con oro es muy reconocida y utilizada desde hace muchos años; con esta técnica se pueden adornar varias partes del libro, por ejemplo: las tapas, las contratapas, los cantos, el lomo y el corte del cuerpo del libro.
Algunos de los materiales donde era común encontrar el dorado fueron la piel, badana, gamuza, pergamino y actualmente, en el keratol.
El tipo de dorado, se fue distinguiendo conforme se realizaba en cada localidad, ya que en diferentes regiones o países, como España, Francia e Italia, por mencionar algunos, tenían diferentes estilos de aplicar el oro en las tapas de los libros, que los hacían reconocibles.
La técnica se empezó a realizar con oro, pero con el paso de los años, al ser su valor muy elevado, los materiales fueron cambiando por otros metales menos costosos, y fueron apareciendo nuevas herramientas que facilitaban el dorado. Lanzaron a la venta películas de diferentes tonos y colores, también mejoraron el manejo de los florones, conocidos como bronces o hierros para dorar, y máquinas de impresión como el gacetín eléctrico y manual, herramientas que requerían de calor.
Por otra parte, el origen histórico del gofrado, técnica muy similar a la del dorado, se sitúa en las primeras encuadernaciones medievales con piel, en las cuales también se hacía un estampado en seco y en frío con piezas metálicas y grabadas. La encuadernación árabe es otro precedente de esta técnica, ya en los siglos 15 y 16 el gofrado propiamente dicho, aplicado con ruedas, tiene una gran difusión.
El auge del dorado
Finalmente, llega el auge del dorado, y es cuando el gofrado queda relegado a un segundo término, es el caso de la encuadernación francesa, aunque se mantuvo como una técnica muy utilizada en Alemania, resurgió en el siglo 19, aplicada fundamentalmente en planchas.
Algunas de estas técnicas son utilizadas hoy en día, la mayoría son utilizadas en España con grandes encuadernadores de gran trayectoria, y aquí en México, aunque en menor medida, también se puede encontrar, como por ejemplo de la mano del maestro Martín Farfán Patiño, reconocido encuadernador nacional.
Si recorremos la sala de exhibición del Archivo General del Estado de Oaxaca, podemos encontrarnos con un gacetín, instrumento ya mencionado en este artículo, cuya función es la de dorar, grabar o gofrar, ya sean letras, números o adornos. Estos elementos fabricados con plomo, se estampan a través del uso de la presión y el calor, y tienen diferentes medidas las cuales son conocidas como puntos.
"La decoración del libro con oro es muy reconocida y utilizada desde hace muchos años; con esta técnica se pueden adornar varias partes del libro, por ejemplo: las tapas, las contratapas, los cantos, el lomo y el corte del cuerpo del libro".
