¿Dónde fue su cuna?
En la tierra del sol, de la Mixteca Alta, en Huajuapan de León, Oaxaca.
En este hermoso lugar nació Daniel Enrique López Ortiz, en un hogar con padres muy amorosos y comprensivos; aquí realizó sus primeros estudios, primarios, secundarios.
Su inquietud por conocer la capital lo hizo venir a Oaxaca, para más tarde definir su vocación de artista gráfico, ingresando a la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, para iniciar el curso de artes plásticas, especializándose en la gráfica, una pasión bien definida por López Ortiz.
En ese trayecto conoció al genial maestro Francisco Toledo, quien precisamente lo lleva a mejorar sus trazos a su propio taller de artes gráficas; desde este lugar lo impulsa, porque sabe y conoce el talento del joven artista del grabado de la gráfica; así es como en 2016 es seleccionado en la exhibición de Miniprints del Foro Internacional de Arte Gráfico “Leopolis” en el Museo Nacional de Liviv, Audrey Sheptitsky, Ucrania y en la Quinta Bienal de Artes Gráficas, Shinzaburo Takeda.
En este mismo año, participó en exposiciones colectivas “Nueva Iconografía Popular” Gráfica Aérea, Santiago-Lima-Valparaiso, con un proyecto de Corporación Cultural Faena; y exposición colectiva, “La Identidad del País “, Taller de Xilografía “PEDA” de la Universidad pedagógica de Chile.
Otra de las experiencias es en el Taller de Gráfica “El Batan Hermanos Infante” del IPBA (México).
Actualmente colabora con diferentes espacios realizando ilustraciones , compartiendo sus conocimientos de gráfica y trabajando en el Taller Gabinete Gráfico, donde desarrolla su gráfica como un registro de la realidad que experimenta, representándola de dos maneras: la sensible descriptiva y documental “lo que está a la vista”; y la otra inteligible, que es más simbólica, alegórica y reflexiva; “lo que pensamos o sentimos”.
En las estampas gráficas, el artista sabe plasmar el motivo, la vivencia del presente con el objetivo al futuro, y aunque su maestro Francisco Toledo ya no esté en este mundo, su espíritu lo acompaña para continuar el camino difícil de un arte muy suyo.
Creatividad
Daniel Enrique López tiene una visión especial; su creatividad es exclusiva; en su propia estética lleva el tema o contenido, de su inspiración; expresando el suceso, espacio–tiempo que busca perdurar más allá de un efímero momento, para voltear la mirada a lo que de por sí tenemos. Para crear no es fácil, ya que primero hay que recrear la vista hacia las vivencias y espacio de una estampa o de un lienzo. Porque si el artista no lo percibe, es porque tal vez su sensibilidad no da para más; habrá que meditar desde sus adentros para entresacar su yo sensible y ponerlo a trabajar.
Crítica
López Ortiz representa un suceso espacio-temporal, que busca perdurar más allá del momento efímero y reflexiona acerca del llamado como: percepción de la realidad. No es un joven del montón, sino su misma disciplina y conocimiento lo han llevado ya al triunfo de las fronteras, donde busca continuar el camino deseado de mejorar sus técnicas en su arte gráfico, tal como lo está haciendo allá en el IAGO, donde ha dado motivo a muchas críticas positivas que ha recibido. Más las que puedan surgir más adelante, cuando las autoridades de la institución decidan que se marche a otros países donde su arte lleve la voz oaxaqueña de lo que aún conservamos.
