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Vuelven al mar tortugas recuperadas de marea roja

Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

Cuando los rayos del sol aún alumbraban la playa de Mazunte, en el municipio costeño de Santa María Tonameca, ayer siete tortugas marinas que superaron la intoxicación por la marea roja volvieron al océano.


Desde el 23 de diciembre pasado la marea roja que se presentó en costas oaxaqueñas, entre las playas de Salina Cruz y Puerto Escondido, provocó que tortugas adultas quedaran varadas en el mar, sin poder nadar o erguir su cabeza para respirar.


El Centro Mexicano de la Tortuga reportó que por la ingesta de salpas en micro algas asociadas a la marea roja, 292 tortugas murieron ahogadas en medio del océano porque no podían moverse y sólo pudieron rescatar 11 con vida.


De esos once ejemplares, una no pudo recuperarse favorablemente porque la encontraron con una herida en la parte superior de su cuerpo.


De las otras diez, siete ya podían volver al mar para completar su ciclo de vida, una vez que superaron los efectos de parálisis en cabeza y aletas.


Las condiciones en el mar ya eran óptimas una vez que disminuyeron los efectos de la marea roja desde la semana pasada.


Martha Harfush, de Bienestar Animal del Centro Mexicano de la Tortuga, explicó que como se trata de ejemplares adultos de entre 25 y 30 años de edad, sus posibilidades de sobrevivir son altas, salvo el riesgo que corren ante depredadores naturales como los tiburones.


Seguirán su ciclo


Resaltó la importancia de que siete de las diez tortugas que ayudaron a recuperarse en una alberca improvisada donde se les colocó chaleco salvavidas y suministró medicamento, vuelvan a su hábitat natural porque se trata de una especie en peligro de extinción.


Las estadísticas estiman que de cada cien tortugas que nacen, sólo el uno por ciento sobrevive y llega a la edad adulta.


“Que se haya podido recuperar esta especie nos llena de satisfacción, para que sigan su ciclo de vida, su reproducción y que tengamos más ejemplares”, explicó en entrevista.


De las siete tortugas seis son de la especie prieta y una golfina, pero todavía permanecen tres en el Centro Mexicano de la Tortuga para recuperar la movilidad en su cuerpo, con ayuda de biólogos y ambientalistas que les sostienen dentro de la alberca para que puedan salir a respirar a la superficie.


En febrero de 2016 se presentó también en aguas oaxaqueñas la marea roja, que es un fenómeno cíclico que aún no pueden asociar a la crisis climática.


“Se están haciendo estudios junto con la Universidad del Mar para determinar el origen de las toxinas, pero todavía se está recopilando información para tener un diagnóstico definitivo, ya que todavía se esperan resultados de los análisis de sangre de las tortugas”, abundó.


El aprendizaje de la muerte de los 292 ejemplares es que “hay que traerlas y evitar que mueran ahogadas en el mar”, ya que son los cuidados humanos como pueden rehabilitarlas.


 

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