Un tren de alta velocidad se decarriló en el norte de Italia a primera hora del jueves en la línea ferrea de Milán y Bolonia.
El convoy de la línea Frecciarossa salió de Milán a las 5.10 en dirección a Salerno (sur de Italia). A las 5.35, a la altura de Ospedaletto Lodigiano (Lodi), todavía en la región de Lombardía, dos de sus vagones descarrilaron y volcaron.
Las causas del accidente se están todavía investigando, pero de momento el accidente ha dejado dos muertos -los dos maquinistas- y decenas de heridos.
Según las primeras informaciones, la noche anterior se habían producido labores de mantenimiento en dicha vía.
En el lugar se encontraron decenas de unidades de emergencias y los bomberos.
Las primeras informaciones de los servicios de protección civil registraron al menos 30 heridos, pero no se teme por la vida de ninguno de ellos.
El herido en condiciones más graves -con fracturas múltiples, pero en condición estable- es un empleado de la limpieza de la compañía ferroviaria.
La primera reconstrucción del accidente señala que la locomotora del convoy, tras haberse salido de la vía cuando circulaba a una alta velocidad, ha chocado contra un carro que se encontraba en una vía paralela, y luego ha rebotado contra una pequeña construcción, donde ha quedado frenada definitivamente.
El resto del convoy ha seguido su curso durante algunos meros más, hasta que el segundo vagón ha descarrilado y volcado también. Las primeras imágenes del accidente muestran la locomotora separada del resto del tren y los dos primeros vagones volcados en el suelo.
Después del accidente, los trenes han sido desviados a la línea ferroviaria convencional que une Milán con Piacenza, acumulando retrasos de hasta 60 minutos.
