A pesar que el cáncer pasó de ser una enfermedad mortal a una de larga duración o crónica, en Oaxaca, durante 2019 cobró la vida de dos mil 66 personas, de las cuales el 53 por ciento eran mujeres.
Un reporte preliminar del Sistema Epidemiológico y Estadístico de las Defunciones con corte a octubre de 2019 señala que del total de defunciones en 10 meses, mil 103 corresponden a mujeres y 963 a hombres.
En el caso de las mujeres es el cáncer de mama el más letal, al ocasionar 120 muertes; le sigue el de cuello uterino o cervicouterino con 99 casos.
Con 150 defunciones, el cáncer de próstata fue el que más afectó a los hombres, pero en general es el tumor maligno de estómago el más letal con 199 defunciones en total.
(Cabeza de descanso) Atención limitada
En entrevista, el director del Centro de Oncología y Radioterapia de Oaxaca (CORO), Kennet Humberto Ramírez Vásquez, explicó que al no existir cobertura en las instituciones públicas de los cánceres gastrointestinales o hematológicos, las posibilidades de vida se reducen drásticamente porque los costos de los medicamentos son muy altos y son difíciles de conseguir.
Reconoció que en comparación con países en desarrollo que cuentan con políticas públicas, hospitales, equipo y medicamentos para atender pacientes con cáncer, en México hay limitaciones que repercuten en su sobrevida.
Mientras un paciente de algún cáncer infantil tiene el 90 por ciento de posibilidades de superar la enfermedad, en México disminuye al 57 por ciento, dependiendo de la quimioterapia y trasplantes que reciba.
Otros de los cánceres más dañinos suelen ser los tumores del sistema nervioso central como un glioblastoma, ya que sólo el 20 por ciento de pacientes puede vivir cinco años después del diagnóstico.
Si bien ya no es una enfermedad mortal, sino crónica, superar un cáncer va a depender de la etapa clínica en que se diagnóstica y de la inversión en el tratamiento, que puede ir de los 120 mil pesos y a los cinco millones de pesos.
(Cabeza de descanso) Superar la enfermedad y las carencias
Cada que Alejandra habla de la leucemia linfoblástica aguda con la que desde hace año y medio vive su hijo Antonio de cinco años, es inevitable mencionar el temor a la muerte que se asocia con el cáncer.
Decir que su hijo ha superado la enfermedad sería prematuro, sabe que aún falta otro año y medio de un tratamiento que en el sector público se ha tornado complicado por la escasez de medicamentos oncológicos.
"De abril a diciembre del año pasado no hubo vincristina, apenas el mes pasado la empezaron a suministrar sin problemas", detalla y luego recuerda que el diagnóstico lo tuvo que lograr con un médico particular y estudios que la propia familia costeó.
El cáncer se manifestó en el cuerpo de Antonio un primero de julio del 2018, primero con gripe y fiebre. Alejandra y su esposo Josué identificaron que debían acudir al área de urgencias del Hospital Regional Presidente Juárez del ISSSTE cuando su hijo no podía caminar.
La saturación en el servicio pasó desapercibida la urgencia del pequeño Antonio, quien esperó seis horas sin recibir atención.
"Tuvimos que buscar un pediatra particular y hacerle los estudios, sólo así pudimos volver al hospital para pedir que le iniciaran tratamiento".
ENFERMEDAD MORTAL
2,066 personas fallecieron
1,103 fueron mujeres
963 eran hombres
MÁS PELIGROSOS
En mujeres
120 fallecieron por cáncer de mama
99 por el cervicouterino
En hombres
150 defunciones por cáncer de próstata
199 presentaron tumores en el estómago
