La falta de apoyo oficial y la discrecionalidad con la que la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Pesca y Acuacultura (Sedapa) asignó los proyectos del desaparecido programa Concurrencia con las entidades federativas, son factores que tienen en crisis a los productores de limón mexicano, principalmente en la Costa.
“La producción está en peligro”, advirtió el representante del Sistema Producto de Limón Mexicano en el estado de Oaxaca, del eslabón proveedores, Carlos Esteban Jiménez, quien tiene claro que la desaparición de programas federales como Concurrencia y la ausencia de apoyos del gobierno del estado hace el panorama más complicado.
“El programa Concurrencia en Oaxaca estuvo muy mal manejado en 2019, tal parece que sólo se reparte con gente afín al gobierno, sin pensar en las necesidades reales de los productores”, criticó.
En 2018, a cada uno de los cuatro viveros que producen planta en la Costa, de los 50 que están certificados ante la Semarnat, las autoridades les apoyaron para producir y entregar cinco mil plantas de limón cada uno, para que el productor sólo costeara el 50 por ciento.
Como algunas de las casi 20 mil plantaciones en la entidad tienen fallas y se necesita reponer con material vegetativo nuevo, durante 2019 participaron en el programa de Concurrencia, “nos inscribimos en tiempo y forma, se buscaba obtener 140 mil plantas de limón mexicano, 400 aspersoras manuales, algunas bombas de riego y tijeras de poda manuales por 5 millones de pesos para más de cinco mil limoneros que siembran 18 mil hectáreas en la Costa y la Cañada”.
Opacidad
En apariencia “todo iba por buen camino, pero luego se encargó de los proyectos el subsecretario de Producción, Gabriel Cué Navarro, y se lo dieron a otra persona, nos quedamos sin planta y sin recursos; este año la gente no va recibir nada para nuevas plantaciones y no podrá renovar”.
Hacer ese renuevo con recursos propios es un proceso “muy pesado” para el productor, que requiere hasta 40 mil pesos por hectárea, entre planta, riego y fertilizante “y los precios “están por los suelos”.
Durante el 2019, el precio más alto de una caja de limón con 30 kilos fue de 400 pesos, “pero a veces duraba unos días”.
Ayer, ese precio se redujo a 40 pesos, diez pesos abajo del que predominó a inicios de enero, cuando a menudeo una bolsa de limones “está en 10 o 15 pesos, lo que demuestra que quienes se llevan la mejor parte son los coyotes”.
Inicialmente descartaron inconformarse contra la Sedapa, se limitaron a pedir transparencia, “pero cambiaron el proyecto para que parezca que está incompleto y nos hacen dar vueltas”, por lo que no descartan tomar medidas de protesta como cierre de carreteras.
