Alba Chávez preparaba la cena de los niños cuando vino la sacudida. Luego el apagón, el ruido de las puertas de la alacena chocando unas contra otras. Espejos y vidrios estallando. Gritos en la oscuridad. Desesperación. “Como pudimos salimos corriendo. Pensamos que la casa de iba a caer encima de nosotros”, expresa.
Adentro había un caos. El refrigerador se movió unos 30 centímetros de su lugar. Las cosas dentro de los closets cayeron al igual que los libros. El ventilador que colgaba del techo se desplomó sobre la cama. El lavabo del baño fue arrancado y tirado. Jarrones, adornos, televisión, todo fue derribado tras el movimiento telúrico de 5.3 que sorprendió la región del Istmo de Tehuantepec, la noche del 16 de enero.
“La gente está muy asustada, la mayoría de las personas dormimos afuera del domicilio, por suerte tenemos patio. Tenemos todavía las casas de campaña de hace tres años, cuando nos pegó el terremoto, entonces sacamos unos colchones con dos tiendas de campaña”, explica.
Alba vive en San Pedro Comitancillo, uno de los municipios que sufrieron afectaciones visibles en viviendas. Desde las 20:07 horas en que se registró el temblor, con una profundidad de 8 kilómetros, la tierra no ha dejado de moverse. De acuerdo con datos de la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (CEPCO), el 16 de enero se registraron 119 sismos, y tan sólo al mediodía del viernes 17 de enero, sumaban 53 de distintas intensidades.
La noche del temblor, una ambulancia con paramédicos recorrió la zona en busca de personas heridas, 400 personas fueron atendidas por crisis nerviosas. Al día siguiente, la vida no regresó a su cotidianidad. Las escuelas pararon labores. Las familias intentaron comenzar el reacomodo que dejó el temblor, pero no pudieron porque la tierra no dejó de moverse, precedida de un rugido como el de un motor de carro. Hoy todavía, a tres días, el miedo sigue presente.
De acuerdo con la CEPCO, San Pedro Comitancillo fue la población que resultó mas afectada por el temblor de 5.3 grados con epicentro en Ciudad Ixtepec.
De manera preliminar, las autoridades municipales informaron que fueron 55 viviendas afectadas, pero será la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) y del gobierno estatal las que constaten las afectaciones, por lo pronto solicitaron declaratoria de emergencia.
