El año 2020 inicia en Estados Unidos con la "más grande reducción" de inmigración ilegal a los Estados Unidos, informa Mark A. Morgan, comisionado interino de Aduanas y Protección Fronteriza de EU.
De acuerdo con lo publicado con el medio Washington Examiner -difundido por la Casa Blanca a través de una lista de correos- las detenciones de migrantes se han reducido a mil 300 diarias, en promedio, mientras que en mayo del año pasado se reportaban 4 mil 600 detenciones diarias.
Además, señaló que actualmente el promedio de 21 días está por debajo de mil detenciones diarias, un recorte del 78% con respecto a mayo de 2019. "Esa es una reducción dramática", señaló, de acuerdo con la publicación citada.
Por otro lado, también se redujo el número de inmigrantes ilegales detenidos y "bajo custodia" de Estados Unidos. Pasó de 20 mil en mayo de 2019, a "menos de tres mil".
"En ese entonces estábamos teniendo conversaciones obre cómo el sistema estaba abrumado y había hacinamiento. Simplemente no estamos experimentando eso ahora", señaló Morgan.
De acuerdo con Morgan, gran parte de esta reducción se debe a las relaciones que el gobierno de Donald Trump estableció "con México y otras naciones centroamericanas que ahora retienen a los inmigrantes que buscan ingresar a los EU hasta que el gobierno les dé luz verde".
LOS ACUERDOS MIGRATORIOS DE TRUMP
Estados Unidos empezó a enviar a solicitantes de asilo hondureños y salvadoreños a Guatemala en noviembre y la semana pasada dijo que pronto incorporaría a los mexicanos. También podría comenzar a enviar a solicitantes de asilo mexicanos, salvadoreños, nicaragüenses, guatemaltecos y brasileños a Honduras a fin de mes bajo un acuerdo parecido firmado con ese país.
Estos pasos son producto de acuerdos bilaterales con Guatemala, Honduras y El Salvador.
Estos Acuerdos de Cooperación sobre Asilo (ACA) se suman a las medidas que ha tomado el gobierno de Donald Trump para reducir la cantidad de solicitantes de asilo que llegan a la frontera sur de Estados Unidos. Más de 55 mil personas que solicitaron asilo en la frontera entre Estados Unidos y México fueron devueltos a México para que esperan allí novedades sobre sus trámites, las cuales pueden tomar meses, si no años, bajo un programa llamado “Espera en México”.
Revés para Trump en migración
Mientras esto ocurre, un juez federal accedió este miércoles a impedirle al gobierno de Donald Trump implementar una orden ejecutiva que le permita a los gobiernos estatales y locales negarse a aceptar refugiados.
El juez federal de distrito Peter Messitte en Maryland emitió un amparo preliminar solicitado por tres agencias dedicadas a la reubicación de refugiados, que habían presentado una demanda contra la orden ejecutiva.
En su fallo de 31 páginas, Messitte estimó que las agencias probablemente lograrán demostrar que la orden ejecutiva es ilegal, ya que le da a los gobiernos estatales y locales poder de veto sobre el acoplo de refugiados.
El gobierno del presidente Trump anunció que, a partir de junio de 2020, las agencias de refugiados deben obtener aprobación por escrito de las autoridades locales o estatales en los lugares donde desean asentar a refugiados.
Las agencias argumentaron que la orden, en efecto, da a los gobernadores de cada estado y a los administradores de cada condado el poder de veto en el proceso de reasentamiento. Argumentan también que la orden viola la Ley de Refugiados de 1980.
Texas, que asentó más refugiados que ningún otro estado en el año fiscal 2018, se convirtió en el primer estado en rechazar refugiados nuevos. El gobernador Greg Abbott, en una carta divulgada el 10 de enero, denunció que "el Congreso ha obligado a Texas a lidiar con una carga desproporcionada de problemas vinculados a la migración, resultado de un sistema federal migratorio estropeado".
