A las ocho horas de nacido, Lucas fue diagnosticado con una deficiencia de proteína C y púrpura fulminante neonatal. La enfermedad, además de grave y poco común, hizo que sus padres Agustín Vásquez y Lucía Rojas, comprobaran que el Seguro Popular cubría muy poco de los medicamentos y atenciones requeridas.
Aún así, la desaparición del Seguro Popular el 31 de diciembre pasado y el inicio de operaciones del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) les generó la incertidumbre del pago de consultas y medicamentos en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña "Doctor Guillermo Zárate Mijangos", o que llegue a faltar el plasma fresco congelado y no tengan recursos para las transfusiones que requiere su hijo cada 48 horas.
La precariedad con la que vive una pareja que se siente “sola porque nadie ha querido ayudarnos”, se nota en la forma en que visten y la falta de una silla de ruedas que evite que Agustín o Lucía carguen todo el tiempo a Lucas, quien no puede caminar, ni ver.
De los ingresos que obtienen de vender bolsas con tejidos sintéticos, ambos calculan que al mes destinan unos diez mil pesos para surtir una larga lista de medicamentos e insumos, como agujas gripper para el catéter puerto porque los dos catéteres centrales que le colocaron con anterioridad a Lucas, ya no funcionan; enoxaparina de 60 miligramos; clorhexidina; tamlet; gabapentina y contumax.
“Tenemos medicamento para este mes, el miedo es si ahorita a los niños que requieren tratamiento oncológico les faltan quimios, qué va a pasar con nuestro hijo que necesita fármacos no tan comerciales”, expresa Agustín.
La espera
Ambos esperaban que a partir del 1 de enero la gratuidad en los servicios médicos les aminorara la pesada carga económica, pero en vez de eso, les ha traído incertidumbre, como a Celestino, un hombre de la tercera edad que acudió al Hospital General "Doctor Aurelio Valdivieso".
La farmacia se encuentra vacía, ya que la mayoría debe comprar sus medicamentos. FOTO: Emilio Morales Pacheco
El dolor en el abdomen que no lo abandonó todo el lunes le hizo sospechar de una apendicitis, pero en la consulta general le solicitaron tres estudios que “salen igual o más caros que en un laboratorio privado” para determinar si necesita entrar a quirófano.
“El de sangre me va a salir en 346 pesos, el del abdomen en 490 pesos y hay otro que todavía no me dicen cuánto me va a costar”, se queja con un folder desgastado en sus manos, donde aún tiene su póliza del Seguro Popular.
Quejas y más quejas
Los altos cobros que ese nosocomio comenzó a aplicar desde el 1 de enero que desapareció el Seguro Popular llevaron a una usuaria a iniciar una queja en la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), quien solicitó un informe a los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO).
De acuerdo con el expediente, la inconformidad se originó cuando le intentaron cobrar mil 500 pesos por unos estudios de laboratorio, pero hasta el momento ha sido la única persona que se ha quejado de manera formal. A la par se inició un cuadernillo de queja y la SSO tiene hasta el 22 de enero para presentar su informe.
El abasto de medicamentos en la mayoría de unidades de salud, no rebasa el 50 por ciento. FOTO: Emilio Morales Pacheco.
El Insabi habilitó el número telefónico 800 -7678-527 para denunciar la negación de los servicios públicos de salud o cobros indebidos, donde después de una larga espera, personal del instituto atiende la llamada; sin embargo, no pueden iniciar la denuncia porque desde este lunes laboran en una oficina alterna, tras el cierre que provocaron trabajadores de Oaxaca del desaparecido Seguro Popular, plantón que coincidió con el que también se realiza en los estados de Michoacán y Tabasco.
“No estoy en mi lugar de trabajo, le pido que acuda al órgano de control interno de la unidad médica donde le atendieron, a la Contraloría de su estado o mande su queja por whatsapp al 55-612-775-94”, fue una de las respuestas recibidas.
El Insabi invita también a denunciar cobros indebidos al portal del Sistema Integral de Denuncia Ciudadana de la Corrupción (www.sidec.funcionpublica.gob.mx), donde se reciben quejas sobre actos de corrupción, faltas administrativas de servidores públicos federales, personas físicas o morales privadas que estén vinculadas con actos de gobierno.
Ley de Oaxaca permite cobros
Los cobros que población no derechohabiente reciente por la desaparición del Seguro Popular, son justificados por el Director de Atención Médica de los Servicios de Salud de Oaxaca, Erick Azamar Cruz.
“El tabulador de cuotas ha existido desde antes de la extinción del Seguro Popular. Existe por ley (la estatal de Salud, publicada en el Periódico Oficial del Estado de Oaxaca en marzo de 1994) y está avalado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público”, refiere.
Ese tabulador se conforma por seis tarifas, desde el nivel uno que es el más bajo, al seis que es para una persona con ingresos altos, los cuales se definen a través de un estudio socioeconómico.
La primera quincena de enero transcurrió y trabajadores del Seguro Popular ignoran si tendrán seguro su sueldo. FOTO: Emilio Morales Pacheco.
“El catálogo es extenso y va del primer al tercer nivel de atención. Una consulta general se cobra entre 30 y 50 pesos, la de especialidades está en más de 100 pesos; el parto es una atención obstétrica que no se cobra, pero como los insumos están en proceso se pide a los familiares que compren algunos medicamentos o materiales”.
Etapa de transición
En lo que el Ejecutivo federal, por conducto de la Secretaría de Salud, celebra con las autoridades de Oaxaca, como del resto de las entidades federativas, los acuerdos de coordinación para la ejecución de la prestación gratuita de servicios de salud y medicamentos asociados para la población sin seguridad social, “hay una etapa de transición de 180 días”.
Mientras no haya lineamientos claros del Insabi, cada unidad médica de salud pública en Oaxaca puede aplicar cuotas que administra el Patrimonio de la Beneficencia Pública.
“El 30 por ciento se concentra para el patrimonio de la Beneficencia y el otro 70 para gastos de operación del hospital o Centro de Salud”, sólo cuando el paciente demuestra que no tiene capacidad de pago “se le exenta del cobro, pero de todas maneras se tiene que emitir una nota”.
En opinión del secretario general de la Sección 07 del Sindicato de Trabajadores de Salud (SNTSA) que aglutina al personal del Hospital General "Doctor Aurelio Valdivieso", Alberto San Germán, la problemática en este sector se mantiene porque la entidad está acostumbrada a esperar los recursos de la Federación.
En esa espera y la implementación del Insabi en Oaxaca, la población sin seguridad social sale perdiendo.
