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Prófugo, atacante de saxofonista

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

J.A.V.C., presunto autor intelectual del ataque con ácido en contra de la saxofonista María Elena Ríos Ortiz, está prófugo de la justicia, luego de que un juez emitiera una orden aprehensión en su contra por intento de feminicidio.


Fuentes de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) indicaron que hasta el momento, la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) no ha podido localizar al también empresario gasolinero, a quien en pasadas fechas el gobernador, Alejandro Murat, pidió en medios públicos presentarse ante la justicia para aclarar su participación en los hechos, manifestando que “el silencio otorga”.


Trascendió que el exdiputado local habría sido ubicado en el municipio de San Jacinto Amilpas, pero que, durante el operativo, los elementos recibieron la orden de retirada para no ejecutar su detención.


De acuerdo con información extraoficial, al resolver el amparo, el Juez de Distrito, con sede en la ciudad de Oaxaca, dejó que el Juez de control de Huajuapan, en competencia a su Jurisdicción, entrará al estudio y resolviera en razón a las pruebas vertidas en la carpeta de investigación.



No obstante, con fecha 27 de diciembre, J.A.V.C. solicitó un amparo contra la orden de aprehensión que se le giró; el proceso tendría que enfrentarlo en reclusión, debido a que el delito fue reclasificado y pasó de lesiones graves a tentativa de feminicidio, que por su gravedad no permite el beneficio de la libertad bajo amparo. 


Campaña de desprestigio 


Fue en octubre del año pasado, tras una intensa campaña de desprestigio contra la saxofonista María Elena Ríos, a manera de deslindarse de los hechos, que el presunto tercer implicado en el ataque dejó de hacer declaraciones en sus cuentas en Facebook y de difundir declaraciones en medios de comunicación. 


En algunas de éstas, además de desacreditar a la saxofonista, indicó que los medios, que para entonces ya habían apuntado hacia él como presunto autor intelectual con base en la declaración de la víctima, buscaban dañar su imagen con fines políticos de cara a las próximas elecciones municipales en Huajuapan.


“Que no sientan pasos en la azotea, no quiero ser presidente de Huajuapan”, se lee en algunas de sus publicaciones.


Cronología del ataque


El 9 de septiembre de 2019, una persona identificada como R. L., de oficio albañil, y actualmente en reclusión, llegó al domicilio de María Elena Ríos, en Huajuapan de León, al que logró ingresar haciéndose pasar por un cliente que solicitaba servicios de gestión y asesoría de trámites para viajar al extranjero, que eran realizados por la joven.


De acuerdo con lo relatado por la Fiscalía, tras las investigaciones, R. L. lanzó de manera directa el líquido corrosivo a la joven, para posteriormente salir huyendo, con apoyo de su padre P. H. Y., también albañil, a bordo de una motocicleta.


Ese mismo día, tras haber llevado al hospital a María Elena, su familia interpuso una denuncia ante la Fiscalía de Justicia de Oaxaca en la ciudad de Huajuapan, la cual fue abierta con la carpeta de investigación 31351/Huajuapan/2019. De acuerdo con la valoración inicial, el delito perseguido sería lesiones dolosas, para posteriormente reclasificarse como intento de feminicidio.



Luego de la insistencia de la familia y de denunciar públicamente que no había atención adecuada para la recuperación de la joven, el 13 de diciembre de 2019, María Elena fue traslada al Instituto Nacional de Rehabilitación para Quemados en la Ciudad de México.


El 23 de ese mismo mes y año,  sólo después de la presión mediática, fue capturado el autor material de los hechos en el municipio de San Andrés Huayápam y tres días después, el 26 de diciembre, cayó el segundo implicado. Padre e hijo están bajo las rejas enfrentando el proceso penal.


Conforme el caso alcanzó reflectores nacionales, el también empresario radiofónico cerró una de sus cuentas de Facebook y eliminó la entrevista que ofreció en La Grandiosa de Huajuapan, en la que defendía su inocencia.


Cabe recordar que durante la conferencia de prensa en la que el fiscal Rubén Vasconcelos Méndez anunció la detención de un segundo implicado en el ataque con ácido contra la saxofonista y la vinculación a proceso del primer detenido, sin mencionar a J.A.V.C. por su nombre, indicó que existía una línea de investigación contra “todas las personas que habían sido señaladas” en los hechos.



En una carta pública, la familia de María Elena había hecho un llamado a las instancias involucradas en la procuración y administración de justicia para “actuar con rectitud, sin dar paso a actos que se puedan malinterpretar y que sólo puedan manchar la procuración y administración de justicia”.


Asimismo, en el documento, Silvia Ríos, hermana de María Elena, pidió “que la brutalidad, la saña e impunidad no sean el mensaje oficial otorgado a V.C., un amparo para librar el castigo que merece ante tan cruel manera de violentar la vida de una mujer”.


Delito grave


Una revisión realizada al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) evidencia que a pesar de lo grave que resultan estos ataques, las cifras son invisibles. El crimen en expansión ha pasado inadvertido frente a otras expresiones de violencia extrema.


Previo al cometido en contra de María Elena, está el de dos mujeres, madre e hija de 43 y 24 años, blanco de un hombre que les arrojó ácido en la cara, en Cuautlancinango, Puebla.


Otro crimen fue el cometido en contra de Kenny Finol, de 26 años, hallada en Ecatepec, Estado de México, con el rostro carcomido por el ácido que le arrojó su asesino.


A pesar de los casos, el SESNSP, que publica estadísticas mensuales de delitos en los estados, no tiene un apartado para este delito. Es como si no existiera.


La desfiguración producida por el ácido, lleva los daños físicos a un plano psicológico, ya que las víctimas sufren depresión y trastornos por el cambio de apariencia.

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