CIUDAD DE MÉXICO.-El can salió el año pasado del listado de especies extintas en la naturaleza gracias a programas de conservación.
El lobo mexicano aulla de nuevo en libertad gracias a que programas de conservación permitieron reintroducirlo a la vida silvestre.
Desde 1976 el can se consideraba extinto en México, pero el año pasado salió de la categoría de "Probablemente extinto en el medio silvestre" para incorporarse al listado de "En peligro de extinción", según la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
A partir de la década de 1950 se llevaron a cabo campañas de erradicación de la especie en el sur de Estados Unidos, así como en el norte y centro de México.
Se consideraba que los lobos mexicanos producían pérdidas económicas para el sector ganadero, por lo que eran cazados y envenenados de manera indiscriminada.
Para la década de 1970, el animal ya había desaparecido en el sureste de Estados Unidos y en México.
Las poblaciones de lobos disminuyeron tan drásticamente porque viven en manadas con líderes. Cuando los líderes desaparecían, el resto de la manada no podía sobrevivir.
La disminución de sus presas y la modificación de su hábitat también contribuyeron a su declive.
¿Cómo se salvó la especie?
Frente a la desaparición inminente de los lobos mexicanos, Estados Unidos y México crearon un programa de reproducción en cautiverio.
Una vez que contaron con suficientes individuos, en 1998 se liberaron los primeros ejemplares en Arizona, Estados Unidos.
En 2011, México liberó sus primeros cinco lobos en Sonora. Tres fueron envenenados, uno atropellado y uno sobrevivió.
Dado que los canes se habían desplazado a Chihuahua, las siguientes liberaciones se realizaron en la Reserva de la Biósfera Janos y las Áreas de Protección de Flora y Fauna Campo Verde y Tutuaca y Papigochic.
La primera pareja que pudo reproducirse en libertad se liberó en 2013 y el siguiente año nació la primera camada de lobos mexicanos salvajes después de más de 30 años de haber desaparecido de la naturaleza.
Hasta el momento, han nacido nueve camadas en la vida silvestre, con un total de 30 cachorros.
¿Qué sigue?
Los esfuerzos para recuperar la especie son parte del Programa de Acción para la Conservación de la Especie: Lobo Gris Mexicano.
Si bien el cambio de categoría es un logro para el programa, la especie aún está en peligro de extinción, por lo que los científicos desconocen si los lobos podrán salvarse de la extinción.
Se considera que una especie está recuperada cuando tienen una población viable en vida silvestre, es decir, que puedan establecer territorios, reproducirse y mantenerse por sí mismos por un largo tiempo.
El Gobierno, organizaciones de la sociedad civil y académicos trabajan en campañas de educación ambiental para difundir alternativas que reduzcan las pérdidas a los ganaderos que pueden ocasionar estos depredadores.
