Después de un año de luces y sombras, el obispo emérito de la Diócesis de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes confió que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador empiece en el 2020 a detonar el desarrollo del Istmo de Tehuantepec, ante la pobreza de campesinos e indígenas.
“El padre Dios me ha enseñado a ver lo positivo de la vida, a pesar de muchas cosas negativas”, asentó.
El llamado Padre Obispo subrayó que esta región de Oaxaca no debe estar más relegada por la administración federal, porque existe mucha pobreza, especialmente en las comunidades indígenas de la montaña.
“Hay muchas carencias y desilusión en los campesinos e indígenas”, asentó.
Sin embargo, destacó que la Cuarta Transformación constituye un aliento y una esperanza para cambiar la realidad social del Istmo de Tehuantepec.
“A la gente le digo: no perdamos la esperanza, no hay que apagar esa velita”, apuntó.
Consideró que el establecimiento de la oficina del Programa para el Desarrollo del Istmo de Tehuantepec en el puerto de Salina Cruz en enero próximo, constituye la respuesta del gobierno de López Obrador a la realidad en esa región.
“Creo que su gobierno estará más en contacto con la exigencia de cambio en el Istmo, porque los campesinos e indígenas, no están pobres, están jodidos”, añadió.
De esta manera, destacó que el Tren Transístmico, el mejoramiento de caminos y el programa Sembrando Vida en 300 hectáreas, se convertirán en el inicio de un nuevo derrotero para esa región.
Pero, demandó que en el programa Sembrando Vida se priorice a los campesinos e indígenas de la montaña, donde no cuentan con hectáreas completas, sino con parcelas, por la orografía del terreno y también requirió que se fortalezcan las cooperativas y se atiendan las necesidades de los pescadores, fundamentalmente de la zona lagunar.
Lona Reyes dijo que el presidente López Obrador seguramente cumplirá su palabra empeñada con el Istmo de Tehuantepec, porque los pobres son quienes enseñan el camino y él "ha venido sembrar de esperanza". finalizó.
