Habitantes de tres parajes pertenecientes a Santa Cruz Xoxocotlán, desalojados y despojados de sus casas, emplazaron al gobierno estatal a que les restituya su propiedad o en su caso, que los reubique en otros sitios.
“Tiene 10 días de plazo, porque es una necesidad urgente tener una vivienda”, afirmó el representante de Lomas del Quio, Luis Enrique Muñoz Hernández.
El dirigente subrayó que su reclamo de restitución está fundamentado en las actas de posesión entregadas por el Comisariado de Bienes Comunales de Santa Cruz Xoxocotlán a las 200 familias residentes en Lomas del Quío, Los Mangales y El Coquito.
“No somos invasores, tenemos documentos que amparan nuestra propiedad”, asentó.
Explicó que la superficie de los tres parajes fue donada de manera legal a las 200 familias por una comunera de Santa Cruz Xoxocotlán, para evitar su invasión por personas extrañas.
Además, mencionó que Lomas del Quío y El Coquito no se encuentran en la poligonal de la zona arqueológica de Monte Albán, sino únicamente Los Mangales.
“Ese era el pretexto de instalar una malla para despojarnos”, añadió.
Por eso, destacó que el desalojo y despojo de las viviendas a las 200 familiares tiene como propósito la entrega de esa superficie a inversores extranjeros para el establecimiento de un hotel y campos de golf, ante la cercanía con la zona arqueológica.
“El gobierno ha dicho que entregó 120 millones de pesos a Silvano Reyes Medina (expresidente del Comisariado de Bienes Comunales), para que nos desalojara y despojara a balazos con sus cholos y sicarios”, anotó.
De esta manera, demandó a la administración estatal la restitución de su propiedad o de lo contrario, su reubicación en otro lugar, porque las familias tienen la necesidad de tener una vivienda.
“Si no hay respuesta, entonces nos iremos a la Ciudad de México a ver al presidente Andrés Manuel López Obrador”
El representante dijo que la restitución o reubicación resulta urgente porque la mayoría de las 200 familias se encuentran viviendo en condiciones infrahumanas en su campamento instalado en la calle Bustamante, a un lado del Palacio de Gobierno, en el Centro Histórico, ante el descenso de la temperatura en los últimos.
“Muchos de nuestros hijos y nuestra gente grande, se está enfermando”, terminó.
