Destinar parte de los recursos que la Federación transfiere a los municipios es la salida que el investigador en recursos genéticos, Flavio Aragón Cuevas, ve ante la disminución de 65 mil 434.9 millones de pesos, de 2019, a 47 mil 576.8 millones de pesos que en el 2020 serán operados por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).
"Si hay pocos recursos para operar en el campo se tienen que buscar mecanismos de unión de esfuerzos, sobre todo con los municipios para que estén obligados a aportar al menos el 50% del Ramo 33", afirmó.
En entrevista, el investigador responsable del banco de germoplasma en el campo experimental de Valles Centrales del Inifap, expuso que al invertir en la producción agrícola los municipios garantizan la sobrevivencia alimentaria.
Consideró que San Pablo Huixtepec, en Valles Centrales, es un ejemplo de cómo los productores pueden mejorar sistemas de riego y transferencia tecnológica de una diversidad de cultivos.
"San Pablo Huixtepec ... tiene una agricultura muy diferente a la de los pueblos vecinos. Hay mucha actividad productiva y le han invertido a la tecnología", dijo.
Advirtió que "si no vienen” recursos del programa de concurrencia con las entidades federativas, uno de los cancelados para 2020, aquellos que van directo a los productores como el de Sembrando vida, “deben invertirse correctamente para que en futuro tengan recursos para mantener a su familia”.
Consideró que antes del recorte presupuestal al campo lo preocupante es que el Gobierno estatal no ha ejercido más de 100 millones de pesos del todavía existente programa de concurrencia.
“No se ha comprometido el recurso que envío el Gobierno Federal. Sí ha habido mucho recorte, pero debemos buscar los mecanismos para aprovechar eficientemente los recursos que se tengan”, dijo.
Debe ser en 2020 cuando todos los programas del Gobierno Federal, que deben incidir en el campo mexicano, “operen bien y en tiempo”, ya que ese ha sido el grave problema, “regresar el dinero porque no se pudo ejercer”.
