Por primera vez en las tierras del municipio de Magdalena Apazco se sembraron semillas que los productores no conocían ni creían que podían cultivar: canola, veza, quinoa, cártamo y grass pea formaron parte de los 12 cultivos elegidos para instalar una parcela demostrativa.
De todas las plantas, el girasol y el amaranto demostraron su capacidad de florecer, a pesar de la falta de agua de lluvia.
Satisfecho de los resultados que logró con el apoyo del ingeniero Carlos Barragán y del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo, el presidente municipal de Magdalena, Francisco Chávez Santiago, consideró que esta es una forma de demostrar que existen alternativas para resistir al cambio climático.
Este es un primer intento por hacer frente a una crisis climática que en este municipio golpea el ánimo de los 75 productores que por lo regular siembran maíz o fríjol, "la falta de rotación en cultivos hizo que la tierra entre en una rutina que la hace rendir menos".
“Se trata de buscar productos alternativos porque el maíz ya no se da como antes ni llueve lo suficiente. Es un poco dejar lo que se siembra de manera tradicional”, explicó.
Esa escasez de lluvia y la falta de un sistema de riego en casi el 80 por ciento de tierras todavía fértiles para la siembra, hace que dedicarse al campo sea poco rentable.
Así, a finales de junio se dispuso de un cuarto de hectárea donde se sembraron semillas como el girasol, la lenteja, la linaza, el chícharo y el amaranto, que son cultivos conocidos, pero que no se acostumbra impulsar en esta zona de los Valles Centrales.
“Después del girasol, el amaranto dio muy buenos resultados y el más resistente a la falta de agua de lluvia”, dijo al mostrar una planta que alcanzó hasta los dos metros de altura.
En esa misma parcela también se sembró maíz, “para que se hiciera un comparativo”, pero los resultados fueron superados también por la quinoa, la canola y el cártamo.
“Todo se sembró el mismo día, a finales de junio. Lo primero que empezó a florear fue la canola, a los dos meses y medio ya estaba lista con la flor”, recordó.
A los 45 días volvió a sembrar girasol. Las primeras plantas no se cortaron, se espera de éstas obtener semilla para extender su cultivo.
El paso siguiente es que los productores, primero de este municipio, empiecen a aceptar sembrar otro tipo de cultivos y dejar lo rutinario del maíz, un grano con el que cada vez es más difícil sortear pérdidas.
