Luego de tres días en esta ciudad para el registro, escrutinio y la fase de calificación, los autos de la Carrera Panamericana “dijeron adiós” a Oaxaca ayer por la mañana al darse el banderazo de la salida para la primera etapa de competencia, frente al templo de Santo Domingo de Guzmán.
Con la música de la banda de viento de la Secretaría de Seguridad Pública, las más de 60 tripulaciones emprendieron el camino con destino a Veracruz, por las carreteras de las regiones de la Sierra Juárez y Tuxtepec.
Por cierto, el punto de salida para iniciar la competencia de esta primera etapa fue en Santa Catarina Ixtepeji, ya que en Santo Domingo fue arranque controlado.
A pesar de la temprana hora, decenas de personas se concentraron en Santo Domingo para admirar los autos clásicos. Los potentes motores rugieron en una mañana con clima fresco pero con el sol comenzando a salir con gran energía.
Los diferentes modelos, las distintas marcas, la originalidad en la imagen y una maquinaria adecuada para encarar las rectas y desafiantes curvas en superficies plana, descensos y ascensos, así como una aerodinámica apropiada, las siempre espectaculares unidades desfilaron por calles de la Verde Antequera para emprender el camino a la Sierra Juárez.
Luego de recibir la orden oficial del inicio de competencia en Santa Catarina Ixtepeji, se enfilaron a El Punto e Ixtlán de Juárez, donde se realizó el primer servicio.
Posteriormente, reanudaron esta primera etapa en Valle Nacional y Tuxtepec, para arribar a Veracruz por Cozamaloapan de Carpio, seguir en Tlacoltalpan, Puerto de Alvarado y arribar a la meta ubicada en Boca del Río.
Funcionarios de la secretaría de turismo, del municipio capitalino y de la Comisión Estatal de Cultura Física y Deporte (Cecude) asistieron a dar dicho banderazo en Santo Domingo.
