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Cierra penal de Topo Chico

Foto(s): Cortesía
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- El Penal del Topo Chico, sus masacres, autogobiernos y corrupción tuvieron ayer un punto final.


Atrás quedaron 76 años de una historia negra en Nuevo León.


Luego del traslado de los últimos 150 reos al Cereso de Apodaca, la colocación de un enorme candado negro simbolizó la clausura de uno de los reclusorios más conflictivos del país.


La ceremonia final se realizó en una cancha que en el 2016 fue escenario de la masacre de 49 internos, la mayor ocurrida en una cárcel en México.


Ahí el Gobernador Jaime Rodríguez anunció una inversión inicial de 50 millones de pesos para construir un parque, que son de un superávit del Parque Fundidora.


Mientras inician los trabajos, dijo, todas las instalaciones serán abiertas al público alrededor de un mes y medio, aunque no precisó cuándo arrancarán las visitas.


"Serán (los 50 millones de pesos) precisamente para iniciar esto (construcción del parque en el predio del penal), adicional de algunos otros (recursos) que creo que los iremos consiguiendo, pero tenemos que tener esto terminado el año que entra", expresó Rodríguez.


"Este lugar estará abierto mes, mes y medio, más o menos, porque queremos traer a todo mundo para que no se les olvide la historia, hacer recorridos, que venga la gente... quiero traer a la mayoría de los jóvenes para que no se les ocurra querer vivir en uno de estos".


Autogobierno es historia


Como parte de la despedida se proyectaron videos de algunos de los episodios más trágicos del Topo Chico, como la masacre de 49 internos, en febrero del 2016, y de internos famosos, como el ex banquero Jorge Lankenau.


"El autogobierno no va a regresar porque tomamos la decisión, no más extorsiones a los presos, a las personas privadas de la libertad, a sus familias que han perdido patrimonio, además de la tranquilidad", prometió Rodríguez.


Los asistentes a la ceremonia pudieron recorrer las celdas, baños, comedores, cocinas, capillas y otras instalaciones del penal.


"¡Qué bárbaros, vivían hacinados!", dijo una invitada al observar pequeñas celdas con cuatro camas.


Según el Gobernador, por el cierre del penal ha recibido mensajes de texto no agradables, por quitarle a la delincuencia organizada millones de pesos de ingresos.


Eduardo Guerrero, asesor de políticas penitenciarias, destacó que del Topo Chico trasladaron a 846 internos a otros estados.


Carlos Mejorado, interno que fue trasladado al Cereso de Apodaca, aprovechó su mensaje para afirmar que es inocente del homicidio que le imputan.

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