Frente al altar del templo de Santo Domingo de Guzmán, Mara y Juan Pablo se tomaron de las manos y se miraron a los ojos para recibir la bendición de Dios a través del sacramento del matrimonio.
En este momento tan emotivo, los novios estuvieron acompañados de su familia y amigos, quienes les externaron sus mejores deseos para que en este nuevo destino que inician juntos, esté colmado de amor, bienestar y felicidad.
Al término de la misa, los recién casados compartieron su alegría con la tradicional calenda de bodas y, posteriormente, en una hermosa fiesta en el Jardín Etnobotánico, donde vivieron momentos inolvidables.
¡Que sean muy felices!
