¿Dónde nace?
Adriana Audiffred nace en esta capital, donde su apellido luego se relaciona con la familia iniciadora de impulsar el arte oaxaqueño. Fueron las primeras en estimular a los artesanos, a los tejedores, a los pueblos donde personalmente convivieron con muchas personas creativas.
Pero de esto hablaremos en otra ocasión; ahora nos vamos a referir a la joven artista plástica visual, a quien vamos a homenajear con la poesía de Alfredo Martínez Barroso, quien le canta a Oaxaca de esta manera: “¡Oaxaca!/ tú que oyeras mis églogas primeras/ que a mis abuelos guardas en olas plañideras/ que viste a mi princesa en huertos de azahar./ Oaxaca idolatrada de los Cosijoeza/ caricia de palmeras!/ emporio de belleza!/ visión encantadora de la naturaleza/ escucha mi plegaria/ escucha mi cantar!/ Mañana/ si el ocaso me aleja de tu lado/ y en el camino encuentro/ la muerte por azar/ no dejes que mi cuerpo / se quede sepultado/ sin contemplar tus valles/ sin aspirar tu aroma/ o sin oir el canto de rústica paloma/ o el “Dios que nunca muere" / de rítmico augurar.
Adriana Audiffred realiza sus estudios en la Facultad de Bellas Artes dependiente de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, de donde egresa como instructora en Artes Plásticas, toma diversos cursos con diferentes maestros en talleres distintos como: diseño gráfico, xilografía, fotograbado, teoría práctica de la luz y color; participando en diversas exposiciones colectivas e individuales, galerías, museos y espacios institucionales públicos; siempre mostrando sus trabajos en las artes que ya conoce.
Creativa
Desde niña se inicia en las artes, ya que con cualquier cosa que se le presentaba, lo trabajaba haciendo figuras como es el caso de la plastilina, luego el barro y otros.
Viendo sus padres que sus aptitudes eran notables, no titubearon en que ella fuera a estudiar las artes plásticas porque ya estaba definida. Ha creado una serie de esculturas de ensambles con cerámica, piedra, hueso y materiales orgánicos, con temas críticos sobre la naturaleza, que ha sido explotada a través de las grandes industrias, donde las autoridades se mantienen en contubernio.
Pero a través de la plástica está en contra del deterioro del ambiente. Con estos antecedentes, obtiene la beca del Foesca, jóvenes creadores; sus trabajos le valieron esta beca, lo que le dio más entusiasmo para continuar creando en los temas que ya conocemos.
Por ahorita se mantiene como docente impartiendo curso a los niños de todo lo que ella ya conoce, pues desea que sus alumnos un día menos pensado se desarrollen como futuros artistas, quizá mejor que ella, ya que la intención creativa los puede llevar al campo de la imaginación, la observación, más las vivencias que ya ellos traen.
Dentro de la docencia fue directora del Taller Infantil Rufino Tamayo, un mérito que la distingue en otro campo de acciones artísticas.
La crítica
Los trabajos de Adriana Audiffred tienen un concepto donde explaya su imaginación y suelta su creatividad, sabe dónde va y por qué camino; en esa forma ha llegado a Texas, Brownsville, Estados Unidos y a otros países.
Ya trascendió fronteras, ahora es cuestión de ir aún más allá donde su arte lo valoren y adquieran como colección de buenos temas oaxaqueños, donde el color y la manifestación del gusto de sus habitantes llegue hasta el último rincón del mundo, ya que ella se merece esto y más.
