La promoción del crecimiento económico del sur sureste del país es un asunto de justicia, porque en los últimos años se abandonó esta región ya que el Estado incumplió su responsabilidad constitucional de promover el desarrollo de manera integral, afirmó el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador al suscribir en la entidad el Pacto Oaxaca, que formaliza compromisos para la integración de una agenda estratégica para el desarrollo del sur y sureste de México.
En el Centro Cultural y de Convenciones, que congregó a secretarios del gabinete presidencial, gobernadores de los estados de la zona sur sureste, empresarios y académicos, dijo que se pensó que el Estado no debía intervenir en el desarrollo y esto llevó a desequilibrios, creció el norte, creció el centro, aunque no todas las zonas, pero no lo hizo el sur sureste.
Después de signar el documento Hacia un desarrollo sur sureste de desarrollo, de industrialización socialmente incluyente. Pacto Oaxaca, comentó que en promedio el centro y norte crecieron al 4 por ciento anual y 0 el sur sureste, por eso la media de crecimiento del país en los últimos años es del 2 por ciento anual.
Desarrollo horizontal
“Ahora queremos que haya un desarrollo horizontal y eso va a depender de dos cosas, fundamentalmente: primero, el rescate del campo porque se despoblaron las zonas rurales en los últimos 30 años, de los 2 mil 500 municipios que hay aproximadamente en el país más de la mitad tienen menos población de la que tenían en 1980 y por eso necesitamos regresar al campo para recuperar todos los valores que ahí se preservan; y, dos, impulsar el desarrollo de la región, a fin de lograr crecer a una tasa promedio del 4 por ciento a nivel nacional”.
Agregó que para el crecimiento del sur sureste se requiere la participación de los sectores privado, social y público.
Sostuvo que ya hay proyectos para detonar el crecimiento, como el Tren Maya que tiene una inversión de 150 mil millones de pesos; la reactivación de las refinerías de Salina Cruz y Coatzacoalcos porque antes la mitad de la inversión pública de Petróleos Mexicanos (Pemex) se destinaban al norte del país y las aguas profundas, la otra mitad al sureste cuando el carburante se encuentra en esta zona, pero ahora el 90 por ciento de la inversión es al sur sureste y se está trabajando ya en 22 campos petroleros para frenar la decadencia de producción.
Aprovechar recursos naturales
Manifestó que además se deben aprovechar los recursos naturales de la región, porque en el sur sureste se localiza el 70 por ciento del agua del país, cuando en el centro y norte tienen graves problemas por falta del líquido, por eso se está impulsando el sector agropecuario con lo que se generan 80 mil empleos permanente en estos estados; otro proyecto importante es el desarrollo del Istmo de Tehuantepec, uno de los más rentables pues hay ofertas para que se permita que se traiga gas de Estados Unidos; y el Canal Interocéanico que tiene importantes ventajas comparativas como una mejor situación geográfica mejor que Panamá y se busca que el desarrollo de esta zona lo haga el sector público y los empresarios mexicanos, con la participación de las comunidades.
Ni gasolinazos ni aumento de impuestos
“Queremos que toda la franja del Istmo se convierta en una zona franca y que podamos también apoyar con incentivos fiscales en todo esa zona; pero además me comprometo a no incrementar los impuestos, ni los combustibles; no subirán las gasolinas, gas y electricidad”.
Comentó que son cuatro los eslabones del desarrollo que proponen: el apoyo a las micro y pequeñas empresas; los proyectos estratégicos del gobierno federal; dar facilidades a la inversión privada simplificando el pago de impuestos y no aumentar o crear impuestos nuevos, pero también que haya una auténtico Estado de Derecho, “que no había, había estado chueco, no de derecho” y procurar que sigan llegando la inversión extranjera.
