En los últimos dos años, amantes de lo ajeno han obtenido un botín de 50 mil pesos al ingresar por cuatro ocasiones a la guardería Maryfer, ubicada en la calle de Fiallo 406, en el centro de la cudad; esto a pesar de contar con cerca electrificada y cámaras de seguridad.
Marcela, una de las trabajadoras de dicha guardería, mencionó que en las dos primeras ocasiones en que ingresaron a dicho lugar, pusieron la denuncia correspondiente, sin embargo, nada más fue una pérdida de tiempo para ellas, ya que a la fecha no han tenido resultados positivos.
“La primera vez que ingresaron fue en 2017, se llevaron una laptop que se encontraba en la dirección de la guardería, por lo que se hizo la denuncia, vinieron los peritos de dactiloscopia para lo de las huellas dactilares, pero a la fecha no hemos visto resultados”.
En la segunda ocasión que ingresaron, personal de la fiscalía les indicó que tenían algunos datos de quienes pudieron haber sido los rateros, pero no hubo resultado, por lo que tuvieron que olvidarse del equipo de sonido y un celular que había dejado una de las maestras.
Posteriormente, regresaron para llevarse una mochila en la cual guardaban el botiquín de primeros auxilios, entre otros artículos que utilizan para el mejor aprendizaje de los pequeños, los cuales hacen un monto total de 50 mil pesos.
Dichos robos normalmente los cometían entre las 04:40 y 05:15 horas, sin embargo, el pasado domingo, un solitario ladrón ingresó a las 13:44 horas, para lo cual tuvo el tiempo suficiente para romper el asbesto de una de las paredes de la azotea y de esa forma usarlo como protección para evitar la reja electrificada e ingresar con toda tranquilidad a la guardería.
Posteriormente, el sujeto intentó quitar una televisión que se encuentra empotrada en la dirección, sin embargo solamente pudo sacar un tornillo, ya que al contar el lugar con cámaras de seguridad con detector de movimiento, este activó la alarma, por lo cual el ladrón subió corriendo la azotea y escapó por el lugar en el que había ingresado.
Al lugar se presentó la propietaria del lugar, quien llamó al número de emergencia 911, por lo que al lugar se presentaron elementos de la Policía Municipal, los cuales tomaron conocimiento de los hechos y le recomendaron que pusiera la demanda penal correspondiente; de inmediato se retiraron al no encontrar al delincuente.
La víctima Dijo que su preocupación es que, a pesar de la cerca electrificada y de las cámaras de seguridad, los delincuentes sigan ingresando a la guardería sin que las autoridades correspondientes, a dos años de distancia, aún no realicen investigaciones para dar con los responsables de dichos robos.
Lamentablemente, de continuar los robos, tendrá que cerrar dicha guardería, con lo cual serían perjudicados los hijos de los comerciantes de los mercados cercanos, así como de trabajadoras que laboran en oficinas cercanas.
